El penúltimo raulista vivo

Joan Gaspart Solves... ¡vota!

Joan Gaspart, que también tiene alma de Calderón, se resiste a que a Sandro Rosell, que será quien sustituya a Joan Laporta si todo marcha dentro de los planes previstos, le vaya mucho mejor de lo que le fue en su día a él. Y a él le fue francamente mal, para qué nos vamos a engañar; de hecho su presidencia pasará a la historia por haberse enterado de que le estaban quitando a Luis Figo cuando le vio en el palco del estadio Santiago Bernabéu. Florentino Pérez cohabitará poco tiempo, un año escaso si es que llega, con el actual inquilino de la presidencia culé, y luego le tocará al Fútbol Club Barcelona "recolocarse" en 2010. Será francamente interesante asistir al duelo titánico entre Gordon Tiburón Gekko ("el dinero nunca duerme") y este amigo de futbolistas que fue capaz de convencer al mejor Ronaldinho para que no esperara otro año más a que se produjera la llamada del Real Madrid.
 
Yo ya no soy capaz de distinguir si cuando Gaspart habla de fútbol lo hace realmente en serio o nos toma a todos el pelo, ni tampoco creo que le haga falta a F.P. un empujoncito por parte del dueño del grupo hotelero HUSA, pero, por si a alguien le quedara aún alguna duda al respecto de quién ganará las elecciones del 14 de junio, el grito de desesperación de un barcelonista tan significado como Gaspart -"¡por favor, no voten a Florentino!"- era lo único que les faltaba a los Martínez Bravo, Onieva o Villalonga para que se replantearan si merece la pena presentar o no su candidatura. El mismo Gaspart reconoce sin tapujos que al decir eso está designando a Florentino Pérez, consciente de que no existe nada en el mundo que pueda darle más morbo a un madridista que presenciar el penoso y dramático espectáculo de un ex presidente del Barcelona pidiendo a los socios de su máximo rival que no voten a un ex presidente del Real Madrid porque se lo hizo pasar muy mal. Otro voto al capacho.

Parece que el barcelonismo está tan relajado en Liga, Copa y Champions que aún le queda tiempo suficiente para intervenir en las elecciones del Madrid. Es el caso de Alves; debe ser que el brasileño no conoce a Florentino o no ha oído bien lo que acaba de decir Gaspart, pero el caso es que, preguntado justamente por la revolución que piensan acometer en la casa blanca, Dani ha dicho que si el Real quiere a los mejores tendrá que ficharlos del Barça. ¿Ignorancia supina, desconocimiento absoluto o recadito subliminal con dirección a uno de los comentaristas de partidos de La Sexta? ¿Es que no está feliz Alves en el Camp Nou? Gaspart no quiere que le vaya mejor a Rosell de lo que le fue a él, y Alves provoca al hombre que le robó la cartera al barcelonismo a plena luz del día allá por el año 2000. Ha pasado casi una década, eso es cierto, pero el dinero sigue durmiendo con un ojo abierto. Hay cosas que nunca cambian. Al fin y al cabo, ¿qué son 150 millones de euros?
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