El penúltimo raulista vivo

Jesé, el nuevo chico maravilla

Me han parecido muy razonables las palabras de Marcelo acerca de su compañero Jesé: "Es un niño, hablar de la selección le puede perjudicar". También es cierto que al chico le va la marcha y que sus declaraciones no van en la dirección de desviar la atención sino todo lo contrario. Jesé, él mismo lo dice, quiere más, quiere comerse la vida a bocados, quiere ponerse el mundo por montera y está echando abajo la puerta del despacho de Ancelotti mediante la técnica del alunizaje. Eso es lo que, por otro lado, se le exije desde siempre a un canterano del Real Madrid que quiera hacerse fuerte en el primer equipo. Aquí no cabe el "¿se puede?" porque si no te devoran. La Quinta del Buitre adquirió los galones así, dando un golpe de estado generacional. Raúl, Guti y Casillas hicieron lo mismo.

La verdad es que desde Iker no se había visto en el Madrid otro caso como el de Jesé. Y yo creo sinceramente que es el canterano del Real con más calidad desde hace muchísimo tiempo, demasiado. Tiene desparpajo dentro y fuera del terreno de juego, no le pesa en absoluto la camiseta del mejor club del siglo XX según la FIFA, pide el balón y luego se lo regala a un compañero más veterano y probablemente también más necesitado de cariño que él, y luego lo dice: "Dejé a Fulanito porque lo necesitaba más que yo". Pero ayer Jesé marcó un golazo, el primero que abría la lata ante el Getafe, y luego simplemente... desapareció. Desapareció como el resto del equipo a excepción de Modric, desapareció ante un rival tocado y muy inferior pero... desapareció. Jesé marcó un golazo pero no hizo un partido mayúsculo y hoy, sin embargo, vuelve a hablarse de Jesé como del líder blanco en el Coliséum Alfonso Pérez. Esperemos que no muerda la manzana envenenada.

A Jesé hay que cuidarle, hay que mimarle y hay que saber dosificarle. Y sí, estoy de acuerdo con Marcelo, aún es un niño y hablarle tanto de la selección puede perjudicarle. Ahora mismo, por mucho que Sor Del Bosque destaque no tanto el buen momento de forma del jugador sino el equipo en el que milita (como si él hubiera llegado a la selección desde el Club Deportivo Atlético Matalascañas y no desde el Real Madrid Club de Fútbol), Jesé está para ir a la selección aunque me juego una mano a que no lo hará por mucho que se salga del mapa de aquí a mayo. Por eso, y porque es un hecho que el seleccionador ya tiene su equipo en la cabeza, no debería constituir para él un desdoro tener que ver el Mundial de Brasil-2014 por la tele. Me gusta mucho Jesé, creo que es un jugadorazo y pienso que va a triunfar en el Madrid. También tengo claro que es el nuevo chico maravilla del periodismo y que todas sus intervenciones se venden como gestas únicas a irrepetibles... porque hay que vender. No querría que a Jesé le pasara como a tantos otros les sucedió antes que a él. Por eso, y aunque sea un potro salvaje, hay que tirarle de la cincha aunque no le guste, aunque no lo entienda. Ya lo comprenderá, ya...

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