El penúltimo raulista vivo

Invisible

No es necesario ser Pítaco de Mitilene ni Periandro de Corinto para entender qué está pasando con Raúl. Ya lo dijo el cínico Diógenes, otro gran griego, hace 2.400 años: "las mordeduras más peligrosas son las del calumniador entre los animales salvajes y las del adulador entre los animales domésticos". Mientras el capitán tuvo el poder y lo ejerció, como antes que él lo harían sin duda otros pesos pesados como Di Stéfano, Gento, Amancio, Pirri, Camacho, Sanchís hijo, Míchel, Butragueño o Hierro, con mano dura, todo fue para él adulación por parte de los animales domésticos, pero en cuanto el 7 ha dejado de controlar el vestuario blanco, la mansedumbre se ha tornado en repentina fiereza. Otro brasileño que tampoco fue Pelé, un tal Cici... ¿qué? que pasó por aquí sin pena ni gloria, ha tenido que dejar transcurrir varios años y meter miles de kilómetros de distancia por medio para romper su silencio y sentenciar que el suyo, el que él vivió, no fue el Real Madrid sino el Raúl Madrid. Animal doméstico transformado en salvaje.

Qué cosas tiene Cici, ¿qué?... Pues naturalmente que su Real Madrid fue el Raúl Madrid. Hoy ya se ha producido un relevo claro en el vestuario y este Real Madrid va a ser durante muchos años el Casillas Madrid. ¿Alguien se imagina un Ognjenovic Madrid? ¿O un Gravesen Madrid? ¿Verdad que no?... Como diría García, Cici, ¿qué? pasó por el Madrid sin pegar una mala patada y sin tener para nadie ni una mala palabra ni una buena acción. Fue un futbolista invisible. Y, de no ser por declaraciones como las que acaba de realizar, con él pasaría algo semejante a lo que ocurre con esos ídolos infantiles de la tele que desaparecen de repente sin dejar rastro y, al cabo de diez o quince años, un día te cuentan que no soportaron el anonimato y cayeron en desgracia. Si el Real Madrid se portara tan mal con los extranjeros como él va diciendo por ahí, cuando en 2006 sufrió una rotura en el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha que le tuvo 6 meses de baja, en el club habrían aprovechado para darle puerta.

Cuarenta y ocho horas antes de un partido de Champions tan importante o más que el de esta noche, Ronaldo, el líder de la Quinta del Dónut, salió diciendo que la gente del Bernabéu no le quería. El Madrid se jugaba la vida ante el Arsenal y Ronaldo, que ya era un jugador en decadencia, aprovechaba para pasarle factura a los aficionados. Al poco salió Raúl diciendo que el brasileño se había equivocado, que había enturbiado la magia de la Champions y que lo único importante era el equipo. Es decir: Raúl ejerció de capitán. ¿Y con quién iba a aliarse un tío de Pradópolis, con un colega de Río o con un compañero de San Cristobal de los Ángeles?... El problema de aquel Raúl Madrid, como lo ha bautizado con tanta originalidad Cici, ¿qué?, fue que el clan de los brasileños quiso mandar más que el grupo de los españoles y Raúl hizo entonces de tapón. Habrá que irse acostumbrando a que todos los mindundis que han pasado por aquí hablen mal del club y de su jugador más emblemático de la última década. Por algo no veo los programas del corazón. Los chóferes son muy peligrosos.
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