El penúltimo raulista vivo

Indeed of the good one

El prestigiosísimo programa informativo semanal de la CNN Indeed of the good one acaba de celebrar su 50 cumpleaños con un descubrimiento que dejó realmente atónitos a los espectadores que la noche del 31 de agosto permanecían atentos a la pantalla del televisor: la constatación de que el desdoblamiento intertemporal apersonal existe. Han sido muchos años de trabajo en la sombra y burlas de la competencia pero cuando el mítico presentador Ignatius W. Carling pronunció sus ya famosísimas palabras, ("tengo la prueba y la pienso mostrar") los Estados Unidos de América, primero, y el resto del planeta Tierra, después, quedaron paralizados. ¿Qué ha sobrecogido de tal forma al mundo? ¿Por qué la gente se ha lanzado como poseída a la calle? Los documentos aportados por Indeed of the godd one no dejan lugar a la duda...

Plaza de toros de Linares, Jaén. 28 de agosto de 1947, hace ahora de aquello 62 años, 4 días y 11 horas. Manuel Laureano Rodríguez Sánchez, más conocido como Manolete, entra a matar a un miura llamado Islero. El morlaco cornea al maestro y este es rápidamente trasladado a la enfermería y allí, en presencia de Alvaro Domecq, amigo personal y albacea del torero, y Angustias Sánchez, la madre del matador, muere. Hasta aquí la historia. ¿En qué consiste, pues, la labor de Indeed of the good one?... El programa siguió el rastro de Islero y, a través de las declaraciones de los parientes de varios testigos presenciales, la pista condujo a John McIntyre Jr., productor ejecutivo del programa, y Everett Pulitzer, el reportero estrella, hasta el domicilio del toro sito en la calle Conde Alberto de Luján, 16, muy cerca de Guarromán, también en la provincia de Jaén. McIntyre y Pulitzer no daban crédito a las fantasías de testigos que afirmaban que, lejos de caminar sobre cuatro patas, Islero lo hacía sobre dos, arrastrando las patas traseras y el rabo por el suelo. Aquello no podía ser más que un disfraz.

En la número 16 de la calle Conde Alberto de Luján de Guarromán hay hoy un taller mecánico, pero en 1947 había una casa de dos plantas. Casualidad de casualidades, en el segundo piso vivía Argimiro Volapié, fotógrafo ocasional, quien, al escuchar ruidos en la planta de abajo, decidió husmear y fotografió al falso toro quitándose el disfraz. ¿Quién era?... Raúl González Blanco. El problema con el que se encuentran en Indeed of the good one es la edad de Raúl. Si el capitán del Real Madrid tenía aproximadamente 20 años en 1947, hoy rondaría los mismos que Alfredo di Stéfano, ¿cómo es posible?... El testimonio del doctor Samuel P. Carragher, genetista y especialista en desdoblamiento intertemporal apersonal, ha sido decisivo en este punto. Existen vestigios de mediados del siglo XX de una habitación muy similar a la que en la actualidad utiliza Raúl para mantenerse jóven. Y aquí no termina todo. Ignatius W. Carling ha prometido que la próxima semana el programa Indeed of the good one demostrará la participación de Raúl en un famoso magnicidio. "¿Quieren una pista?", dijo Carling, "pues aquí va: ¿saben quién estaba en el teatro de Ford un 14 de abril de 1865?... Tengo la prueba y la pienso mostrar... Después de la publicidad".
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