El penúltimo raulista vivo

Homenajes

Mi amigo Lartaun de Azumendi, vasco de pura cepa, bilbaíno hasta las cachas y más león que los de la Metro Goldwyn Mayer, el Palacio de las Cortes y la fuente de Cibeles juntos, me recordó el otro día que hay un récord logrado por el Excelentísimo Señor Don Telmo Zarraonandía Montoya del que ya no podrá pavonearse nunca Raúl; se refería en concreto a los 38 goles que Zarra marcó con el Athletic Club de Bilbao en la Liga de la temporada 1950-51. "Espera y verás", creo que le dije, quien sabe si sacando mi vena andaluza y tratando de competir con él a la hora de arrojarnos bilbainadas a la cara. Lo cierto es que no pasa un día sin que hablemos de Raúl, y hoy mismo Vicente del Bosque, perseguido por los periodistas, ha pedido para el 7 la concesión del Premio Príncipe de Asturias de los Deportes, entreabriéndole, aunque muy poco, la puerta de la selección nacional.
 
Ayer se organizó cierto revuelo ante la posibilidad ignota de que la federación propusiera al futbolista tributarle un homenaje aprovechando la celebración del partido amistoso que jugarán en noviembre las selecciones de España y Argentina en el estadio Santiago Bernabéu. O lo que es lo mismo, "no dejes que la realidad te estropee una buena noticia". Ni a la Federación se le ocurriría insultar así al jugador de campo que ha sido más veces internacional, ni Raúl aceptaría jamás semejante migaja. Yo vi la entrevista que el futbolista concedió a Canal Plus, y lo que él dijo, a pregunta de Nacho Aranda, fue que creía que iba a volver a jugar con España y que le gustaría hacerlo "aunque sólo fuera una vez más". Pero si Raúl quiere ser internacional otra vez no es para elevar su casillero a los 103 partidos (102 ya parecen inalcanzables) sino para demostrarse a sí mismo y demostrarnos a los demás que no ha muerto en combate.

Anoche estuvo con nosotros en El Tirachinas José María Aznar. La entrevista estuvo muy entretenida, pero hay algo en lo que no puedo coincidir con el Presidente. Vino a decir Aznar que el debate sobre el capitán del Real Madrid debería haber desaparecido en el preciso instante en que España se proclamó campeona de Europa sin él, sin embargo el debate está más vivo que nunca puesto que Raúl acaba de alcanzar a Miquel Soler en número de partidos jugados en la Liga, pronto hará lo propio con Sanchís, Buyo, Eusebio... Luego superará a Quini en número de goles marcados en la Liga, después a César, más tarde a Di Stéfano, Hugo Sánchez, Zarra... Y llegará también el día en que dé caza a Sanchís y se convierta en el futbolista que más partidos ha jugado con el Real Madrid. Son, como puede apreciarse, muchos y variados homenajes. Y lo que se preguntan los aficionados, y con razón, es si un futbolista que está consiguiendo todo eso no está al menos en las mismas condiciones que otros para jugar con España. Raúl no quiere jugar el partido 103 con su selección sino el 133. Y la única pregunta que debemos hacernos es la siguiente: ¿está haciendo méritos para ello?...
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