El penúltimo raulista vivo

Heroes Legend, un emblema de la libertad

No ha pasado una semana desde que Amaury Sport Organisation anunciara la repentina anulación del rally más famoso debido a las habituales amenazas terroristas de Al Qaeda y ya les están demostrando que las cosas también se pueden hacer bien. Hubert Auriol, un hombre estrechamente vinculado al rally París-Dakar, decidió hace dos años poner en marcha el Heroes Legend precisamente para recuperar los valores que hicieron grande la carrera soñada por Thierry Sabine. Existe la posibilidad de que Auriol estuviera equivocado y que todo siguiera igual que en 1979, pero nadie podrá negarme que, si existe en el mundo un termómetro humano capaz de tomarle la temperatura a esa competición, ese es sin duda el del "africano", el primer piloto que consiguió ganar el Dakar en las categorías de motos y de coches, y el líder de la organización durante diez largos años. Algo debió olerle mal a Auriol cuando, allá por 2006, decidió que ese era el último año que corría.

La tercera edición del Heroes Legend  mantendrá su recorrido con varias etapas amenazadas por Al Qaeda porque, tal y como asegura su organizador, "la seguridad es un estado del espíritu". Todo dependerá, pues, del estado espiritual que tengan en marzo los participantes: si, desde el primero hasta el último, se sienten seriamente amenazados y en constante peligro, simplemente no saldrá la carrera, pero en cualquier caso Auriol habrá hecho lo que cualquier organizador serio y responsable tiene que hacer y tendrá su conciencia tranquila. No existen planes alternativos, ni trayectos A y trayectos B, no hay conejos que sacar de la chistera, ni carreteras secundarias, ni mucho menos se va a cambiar huidizamente de continente, ni son tampoco supermanes o locos peligrosos quienes están detrás de esta nueva aventura que cuenta desde ahora con mi simpatía y mi admiración; sólo hay un hombre con las ideas claras, nada más y nada menos que eso.

Y vuelta la burra al trigo. Uno que sabe mucho de motos y de coches dice que hay que contar con todas las garantías necesarias para iniciar esa carrera y que Auriol sabrá lo que hace exponiendo a los pilotos a un peligro innecesario. Desconocía el dato de que estuviera permitida la participación a menores de edad. Ningún adulto consciente, informado y responsable expondrá a otro a ningún riesgo, necesario o innecesario, que éste no quiera asumir bajo su total responsabilidad. Es probable que los organizadores reúnan una semana antes a todos los participantes y les diga eso de que "la seguridad es un estado del espíritu" y, de un total de 150, 90 se vayan y 60 se queden; o puede que se vayan todos, o a lo mejor todos decidan salir, ¿quién lo sabe? Pero, en cualquiera de esas hipótesis de futuro, tanto si hay como si no hay Heroes Legend en 2008, Hubert Auriol habrá cumplido con su obligación y con su responsabilidad y la competición por él diseñada no será un símbolo de la cesión ante el chantaje sino un emblema de la victoria de la libertad individual sobre el terror.

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