El penúltimo raulista vivo

Heitinga como excusa

No ha hecho más que empezar la Liga y ya acaba de arder Troya en el Atlético de Madrid. La excusa para tanto jaleo ha sido la venta in extremis de John Heitinga, futbolista holandés que me atrevo a pronosticar desde ahora mismo que no pasará a la historia rojiblanca junto a nombres ilustres como Aragonés, Adelardo, Pereira o Ayala. Supongo que si el equipo hubiera ganado al Málaga por 0-3 y luego hubieran vendido a Heitinga no se habría montado este escándalo, o a lo mejor sí porque la gente está muy nerviosa, pero lo cierto y verdad es que los 3 goles los encajó el equipo de Abel, y eso que el rival sólo tuvo una ocasión y media, y luego se vendió a este jugador irrelevante del que dentro de una semana no se acordará absolutamente nadie en el estadio Vicente Calderón. Dicen que se prepara una buena para el primer partido en casa: lo de todos los años.

¿Culpables de esta situación?... También los de siempre: los Gil y Cerezo. Hace mucho tiempo que dije que el ciclo de la familia Gil al frente del Atlético de Madrid había terminado, pero aquí convendría recordar que el Atlético es una Sociedad Anónima Deportiva que pertenece a los Gil y a Cerezo. Por supuesto que el club es un montón de cosas más: uno de los grandes de España, un compendio de sentimientos, historia viva del fútbol europeo, una ilusión que ha pasado y seguirá pasando de padres a hijos... Pero, junto a todo eso, el Atlético de Madrid SAD pertenece a unos señores que imagino que no querrán perder su dinero. ¿Alguien quiere comprar el Atlético de Madrid?... ¡A la de una!... ¡A la de dos!... ¡A la de tres!... Otra vez queda la puja desierta. Me da la sensación de que mientras no llegue alguien con una buena oferta, (¡vade retro Villalonga, que te veo venir!) la afición y los propietarios deberán seguir cohabitando de la mejor forma posible.

El problema es que, con objeto de calmar a la parroquia atlética, ayer saltó a la palestra García Pitarch, una especie de bombero pirómano. El director deportivo dejó tres o cuatro perlas que no viene a cuento volver a repetir aquí pero que, a diferencia de Heitinga, sí pasarán a la posteridad. En una cosa sí tiene razón y es que el Atlético compite contra presupuestos que triplican el suyo y aún así tiene una de las delanteras más competitivas de Europa. Por lo demás, no me parece que darle más palos que a una estera a un futbolista que ya no está y dejar luego con el trasero al aire al entrenador reconociendo abiertamente que le negó el fichaje de Torres sea el mejor modo de calmar los ánimos, más bien al contrario. Cerezo contra Pitarch, Pitarch contra Luis García, Abel contra Pitarch y los aficionados contra todos... ¿Y Miguel Angel Gil?... Hace mucho tiempo que Gil Marín es un holograma. Arde Troya y no tiene la culpa Aguirre. Brindo por el mejicano. 
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