El penúltimo raulista vivo

Hay portero

Es cierto que el Real Madrid no pierde y también lo es que encaja pocos goles (2 hasta la fecha) pero, transcurridas las primeras siete jornadas de la Liga, la sensación generalizada es la de que nos encontramos con un equipo que aún está por hacer, que se piensa demasiado los partidos, que los amasa hasta la extenuación y que, cuando el horno está más caliente que nunca, titubea y se aleja como si huyera del fuego. El Real Madrid tampoco ha sabido aprovechar las debilidades de sus rivales por el título: este es el peor Barça en mucho tiempo y su primer test sin Messi, que estará fuera al menos otro mes y medio más, no pudo ser más desalentador; el Atleti, y lo pudimos comprobar ayer, no es ni la sombra del equipo que era hace seis meses y Simeone, que retiró a Correa, que era el mejor de largo, no atraviesa por su período más inspirado precisamente; aún así, el equipo de Benítez no sólo no es líder sino que, con un calendario muy benévolo, está empatado con el Barcelona y a dos puntos del equipo colchonero.

Tengo otra sensación más. Entiendo la idea de Benítez de querer armar a su equipo desde la defensa pero no comprendo a santo de qué esa reconversión al maldito tikitaka o la pretensión, que a lo mejor no es suya sino del propio jugador, de querer meterse con el balón dentro de la portería. Desde ese punto de vista, y sólo desde ese, es comprensible el enfado de Benzema, que es el máximo goleador del equipo, al verse sustituido una y otra vez, como si no hubiera sobre el campo más jugadores. En siete partidos, y tal y como están las cosas, el Real Madrid tendría que haber sido capaz de meterle 6 puntos de distancia al Barcelona, y no ha sido así. Veo al Madrid demasiado timorato y poco ambicioso. La Liga pasaba anoche por el estadio Vicente Calderón, estaba ahí y el Real no supo agarrarla del cuello. Y el Barça se rearmará seguro. Ya lo han hecho otras veces.

El mejor del Atleti, ya lo he dicho, Correa, que recuerda mucho al Kun Agüero. Inhabitualmente elegante con el rival, el Cholo estuvo lo suficientemente desafortunado como para retirarle del campo cuando era el único que estaba haciendo algo; más elegante aún, Benítez rechazó el obsequio en forma de cambio. El mejor del Real Madrid, Keylor Navas. El portero costarricense paró un penalti y, en el arreón final rojiblanco, cuando el Madrid sesteaba ya con el empate a uno y firmaba las tablas, le sacó una mano imposible a Jackson. Keylor impidió que los tres puntos se los llevara el Atleti, no puedo decir que ganara el partido pero sí lo empató desde luego. Navas fue el mejor y, a su altura, Casemiro, uno de los futbolistas más solidarios que recuerdo, siempre pendiente de todo, un cuchillo que corta y un tenedor que reparte. Rafa Benítez ya tiene al Real Madrid donde quería... en defensa; el equipo está más armado pero carece aún de la chispa que se le supone a una plantilla que cuenta en sus filas con Cristiano, Bale, Benzema, Modric, Kross o James. Hay portero, falta ambición.

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