El penúltimo raulista vivo

Hasta pronto, capitán

Tenía pensado escribir mañana sobre Raúl, de hecho creo que es la primera vez en 10 años en Libertad Digital que escribo dos artículos el mismo día, pero el empuje de mis compañeros, que han colgado un vídeo con las mejores jugadas del capitán, la fotos de su despedida, videos varios, su palmarés y el audio con su adiós, me ha acongojado de tal forma que no me ha quedado otra que saltar a la arena. He tenido la sensación de que si hoy me hubiera ido a la cama sin escribir de Raúl, mañana me habría levantado y, al ir a leer la página, me habría encontrado con un "macroespecial" con fotos de su bautizo, del día que hizo la primera comunión, del partido de su debut y del día que se casó. Ya veía a Javier Somalo y a Dieter Brandau diciéndome eso de "¿y tú te dices raulista?"... Mucha presión psicológica, demasiada.

De forma que, por Raúl, romperé una norma que ha durado una década y escribiré dos artículos en el mismo día. Este será fácil porque... ¿qué puedo decir del capitán del Real Madrid que no haya dicho ya?... O difícil porque... ¿qué puedo decir del capitán del Real Madrid que no haya dicho ya?... No voy a ser original porque no queda nada original por decir, o al menos yo no lo encuentro. En mi opinión Raúl ha sido el futbolista más comprometido con el Real Madrid de la última década. Hoy en día no resulta nada fácil encontrar compromiso, y en el fútbol mucho menos. Puedes encontrar un jugador técnicamente extraordinario, otro que es un baluarte, otro que es una bala, otro con mucho carácter, otro que regatea muy bien, pero comprometidos hay pocos, muy pocos, y Raúl es uno de ellos.

Yo creo que lo que mejor define el paso de Raúl por el Real Madrid es su compromiso, su tenacidad y su identificación con los valores del club blanco, de ahí que los enemigos del Madrid se ceben con él. Se va porque todavía quiere sentirse más futbolista que emblema, aunque él sea ambas cosas. Se va aunque, como él mismo ha reconocido, tuvo una oferta de Mourinho para quedarse. No es un adiós definitivo sino un hasta luego porque todo el mundo da por hecho que, cuando finalice su carrera deportiva, Raúl se incorporará al Real Madrid de una u otra forma. Me parece que el madridismo ya ha empezado a echarle de menos. ¿Ven cómo no soy original?... No puedo serlo. Ya está todo contado y casi todo está escrito. Ha sido un lunes raro, muy raro, después de un domingo que no fue un domingo cualquiera. Hasta pronto, capitán.

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