El penúltimo raulista vivo

Hasta las trinarices

No es que Peter Hill-Wood esté precisamente tritranquilo. Este caballero, que es el presidente del Arsenal, uno de los clubes más importantes de la Liga inglesa, dijo el otro día que estaba hasta las narices del Barcelona (o sea, de Joan Laporta) porque el club catalán no paraba de inmiscuirse en los asuntos de uno de sus jugadores. El futbolista en cuestión no es otro que Francesc Fàbregas, un chaval nacido en Arenys de Mar, en Barcelona, criado en las categorías inferiores del equipo azulgrana y que, ante la imposibilidad de triunfar en casa, tuvo que emigrar a la Premier con tan sólo 16 añitos. Es normal que en un club grande sucedan cosas como esas. Por el Barcelona, como sucede con el Real Madrid, pasan diariamente muchos chavales y hay por ahí casos sonados de descartes que después se convirtieron en números uno, aunque también es cierto que en esta época de "buenismo culé" que nos ha tocado vivir, al Madrid se le afean sus errores hasta el punto de ridiculizarlos mientras que del Barcelona no se dice ni mu.
 
Me pregunto qué se diría del Real Madrid si hubiera dejado escapar a un futbolista como Cesc. Y sigo preguntándome qué se diría de Florentino Pérez si ahora quisiera recuperar a ese jugador de la cantera que en su día dejaron escapar por una cantidad cercana a los 45 millones de euros o 30 más Touré Yayá. Es más, ¿qué se diría de Florentino si fuera pregonando que él sueña con ver a Iniesta con la camiseta del Madrid?... Son las cosas que tiene el "buenismo culé" porque también recuerdo haberme preguntado en su día qué se diría de Jorge Valdano si afirmara que los españoles somos unos chorizos, y aún no tengo una respuesta. De forma que al señor Hill-Wood le tienen hasta las "trinarices" porque Laporta, que según él está "hexatranquilo", se permite el lujo de ir pavoneándose por ahí de su sesudo modelo de gestión, ese que trata de recuperar por 45 millones de euros a un futbolista que salió por la puerta de atrás.

Ayer, por cierto, el Barcelona de baloncesto atropelló al Real Madrid en Vistalegre, cuestión ésta que ha suministrado de suficiente material pirotécnico a los participantes del blog, incluyéndome a mí mismo. El modelo de trabajo y dedicación de Laporta imponiéndose por la friolera de 22 puntos al modelo imperialista y de pelotazo fácil de Florentino Pérez. Y en Vistalegre. ¿Hace falta algo más, me vuelvo a preguntar yo, para que Oliver salga de su cueva e insulte a España entera?... Pero el modelo de Laporta es tan falso como las murallas de Avila de cartón piedra que Samuel Bronston levantó para su Orgullo y Pasión. Otro que está hasta las "trinarices" con el modelo imperialista de Laporta es Jordi Villacampa. Al final de todo, después de decirle que no a la NBA, Ricky Rubio no acabó yéndose al Barcelona por 3,7 millones de euros, la mayor cantidad de dinero jamás pagada por un jugador en el baloncesto español, sino porque al chaval le querían correr por las calles de Badalona. ¡Menudo modelito!
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