El penúltimo raulista vivo

¿Guardiola seleccionador?

"Nunca se sabe" ha sido la respuesta que, a la pregunta de si dirigirá alguna vez a la selección española de fútbol, ha dado Pep Guardiola en un foro auspiciado por el millonario Carlos Slim en México DF. Y, por una vez, estoy de acuerdo con él: no se sabe si el ex entrenador barcelonista sustituirá a Del Bosque cuando éste se jubile o será el sucesor del sustituto del actual seleccionador nacional. No se sabe, no señor, y me parece realmente lamentable que no se sepa porque, preguntado cuando estaba jugando en Qatar por su participación como futbolista con España, Guardiola dijo lo siguiente: "Las leyes nos decían que teníamos que jugar con la selección española, que la selección catalana no está legitimada para jugar competiciones europeas o internacionales, y que como yo jugaba la Liga española si me convocaban tenía que asistir, y yo encantado de asistir, pero uno no puede renegar de lo que siente, de lo que uno ama, y yo me siento muy ligado a mi país, a Cataluña, y yo me siento muy ligado a aquello que siento dentro de mi cabeza y dentro de mi corazón, un país que hace 800 años tiene su propia lengua absolutamente propia, por lo tanto uno siente esto como parte suya".

La siguiente respuesta de Guardiola en dicha entrevista es, como no podía ser menos, muy "guardiolista", y dice que si hay una próxima vida preguntará a sus críticos cómo quieren ellos que él sea. Y la verdad es que a mí, que he sido y probablemente seré muy crítico con Guardiola y que no creo en la reencarnación, me importa una higa como sea él, lo que me molesta es que los que no son como él y ostentan mi representación política o institucional no expresen tan libremente sus opiniones como lo hace, por ejemplo, Guardiola; de ahí que servidor vaya a echar tantísimo de menos a Esperanza Aguirre, por cierto mourinhista de pro, y siga considerando que los ciudadanos que amamos a España, nos sentimos muy ligados a ella, un país con una lengua absolutamente propia que es la segunda más hablada en el mundo tras el chino mandarín y la segunda más estudiada del mundo tras el inglés, nos hayamos quedado huérfanos de esa voz que llamaba a las cosas por su nombre, cuestión ésta tan complicada por lo que se ve en los tiempos que corren.

De forma que sí, que estoy totalmente de acuerdo con Guardiola y creo firmemente en la posibilidad de que algún día no muy lejano, cuando a él le venga bien, Angel María Villar, que evidentemente seguirá puesto ahí por el ayuntamiento, vaya y le ofrezca el banquillo de mi selección nacional de fútbol al hombre que el otro día en la Diada ofreció su voto para la independencia de Cataluña y que dijo cuando era jugador que si él compitió con España fue porque le obligaba la ley; y él, claro, aceptará; y los independistas, por supuesto, se morirán de la risa, ni más ni menos por cierto de lo que lo haría yo si la situación fuera al revés. No me extraña que a Pep le queden por ahora pocas ganas de entrenar con la tunda que acabó pegándole Mourinho, pero cuando vuelva a hacerlo, que lo hará, que a nadie le quepa la menor duda de que será candidato al banquillo de España. Y entrará por la puerta grande y en loor de multitudes. España y nosotros somos así, señora.

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