El penúltimo raulista vivo

Gayà y el espíritu de Paco Roig

A ver cómo explico lo de Gayà. Como al Real Madrid se le acusa de todo, esta vez también le han responsabilizado de las portadas de los diarios deportivos madrileños que daban por hecho que el fenomenal defensa valencianista sería merengue más pronto que tarde. Pero nadie del Real Madrid habló nunca, jamás, de Gayà ni se refirió por supuesto a su posible contratación. Es como si el Real Madrid acusara al Valencia de las vomitivas portadas de Superdeporte... ¿Verdad que no tendría sentido?... Pues en el caso de Gayà tampoco lo tiene. ¿Que el chico le interesaba al Real Madrid?... Probablemente. Él y otros veinte jugadores más. A Gayà hay que desearle mucha suerte en el Valencia y al Valencia habría que aconsejarle que dejara de bailar alrededor de la órbita merengue como si de un simple satélite se tratara: su historia está a mil años luz de sus reacciones, algunas de ellas francamente acomplejadas.

Porque anunciar la ampliación del contrato de Gayà tan sólo unas pocas horas antes de la disputa de un partido de Liga ante el Real Madrid denota un agudo e inexplicable complejo de inferioridad. Hace mucho tiempo que Paco Roig dejó de estar al frente del Valencia y, aún así, diera la impresión de que su espíritu impregnara los despachos de todos y cada uno de sus sustitutos. Al Madrid, y ya de paso a los madridistas, les importa un bledo cuándo o quién anuncie la ampliación del contrato del jugador porque están en otra onda, la de la lucha por la Liga y por La Undécima, pero si todos los aficionados valencianistas que se me han revuelto en Twitter con amenazas e insultos graves se pararan a pensar un minuto, sólo uno, se darían cuenta de que yo soy más respetuoso que ellos con la historia del club al que dicen querer tanto.

Gayà no vendrá. Vale. De acuerdo. Vendrá otro. Y ese "otro" ganará títulos, que es de lo que se trata. Desde lo de Mijatovic, el Valencia Club de Fútbol se ha tomado como una cuestión personal taponar posibles salidas hacia el Real Madrid facilitándoselas a otros. Mendieta, Ayala, Villa... Y ese es el único título que los responsables del Valencia pueden llevar a las vitrinas del club. Lo que yo digo como criterio general es lo siguiente: creced sin obsesionaros con el Real Madrid, dejad de bailar al son de la música que toca el equipo blanco porque hay muy pocos clubes en el mundo que puedan seguir ese ritmo. Habrá quien piense que Roig u Ortí le hicieron un gran bien al Valencia, del mismo modo que hubo quien creyó que Gil o Caneda se lo hicieron al Atleti o al Compostela. Pues no. Y portadas como las de Superdeporte tampoco lo hacen.

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