El penúltimo raulista vivo

Gambito de rey por Keylor Navas

Si por algo resulta tan interesante (por arriesgado) el gambito de rey que ayer jugó el Real Madrid rechazando una oferta que el Valencia trasladó a Keylor Navas, y éste a su vez al equipo blanco, es justamente porque con la llegada de David de Gea (en los últimos siete días desde el club blanco se ha desmentido oficialmente que esté negociando por Pogba o por Verratti pero no el interés por el portero del United) y la permanencia de Iker Casillas, todo el mundo daba por hecho que el pagano sería el guardameta costarricense, del mismo modo que en su día fue Diego López el damnificado por la llegada del portero del Levante. Pero no, esta vez no, en esta ocasión el Real Madrid dijo "no" porque Rafa Benítez, de quien el otro día se exigía que anunciara fichajes y diera altas y bajas en la rueda de prensa posterior a su presentación, ha tardado poco más de veinticuatro horas en mostrar sus intenciones.

La jugada es divertida porque propone mil escenarios para la especulación, que es lo que más no entretiene a los periodistas. Está claro que De Gea no viene para ser suplente sino titular, y si el Real Madrid rechazó ayer una oferta del Valencia por Keylor es porque el entrenador cuenta con él... ¿para ser tercer portero?... No lo creo. Si, una vez realizadas las pertinentes consultas con Benítez, el club hubiera llegado a la conclusión de que Navas iba a pasarse toda la temporada viendo los partidos desde la grada, lo habría tenido tan fácil como decir "sí" a la oferta del Valencia, ¿para qué complicarse la vida?... Keylor sí se la complicó hace un año cuando, con otra oferta del Bayern encima de la mesa, eligió la del Madrid de Casillas. Y aún hay más: para seducirle, y puesto que la visión de Neuer puede resultar inquietante para cualquier novato de la Bundesliga, Guardiola fue más allá llegando a asegurarle por contrato la disputa de veintidós partidos.

De Gea viene, Keylor se queda e Iker dice que sigue. El portero titular del United no llega para ser suplente, a Keylor le han dicho que cuentan con él y Casillas... Esa es la pregunta del millón: ¿Qué pasa exactamente con Iker Casillas? ¿Alguien se imagina el desgaste que supondría tanto para el club como para el jugador la visión del primer capitán del Real Madrid, ganador de Eurocopas, Champions y un Mundial, en la grada?... No sé si el gambito de rey de ayer merecería la atención de Kieseritzky o la ovación de los lectores de La Regence pero sí es un movimiento distinto, atrevido y con una perspectiva interesante: ¿De Gea en la Liga, Keylor en la Copa y Casillas en la grada? ¿Estaría Iker dispuesto a aguantar dos años así? ¿Los aguantarían los otros dos porteros? ¿Y Benítez? ¿Aceptaría ese desgaste el nuevo entrenador del Madrid?... Pues yo creo que con su "no" de ayer, Rafa acaba de responder que "sí" a esa pregunta.

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