El penúltimo raulista vivo

Florentino, Rummenigge y los árbitros

No vi al periodismo deportivo español tan soliviantado con Rummenigge cuando, a la vuelta de las semifinales contra el Real Madrid, que el equipo alemán acabó perdiendo, un día agarró el micrófono y dijo aquello de "¡Nos han robado!"... En aquella ocasión el periodismo deportivo español no dijo que el Bayern no pudiera quejarse porque era un equipo grande ni se rasgó tampoco las vestiduras. El director general del Bayern de Múnich no sugirió que el arbitraje europeo podía mejorar sino que aseguró, tajante, que les habían robado. En líneas generales, y no como en el caso del "pellizco de monja" (Dieter Brandau dixit) que dio el otro día Florentino Pérez en la Cadena Ser, el periodismo deportivo español no criticó a Rummenigge y pasó de soslayo por la gravísima acusación efectuada por el máximo responsable de uno de los tres o cuatro clubes más grandes del mundo. Esto es, el periodismo deportivo español se posicionó del lado del Bayern y en contra del Real Madrid, que no abrió la boca. A eso le llamo yo tener una política de comunicación patriótica bien saludable.

Ayer decía en El Primer Palo que, del año 2000 para acá, la del pasado miércoles ha sido probablemente la primera ocasión en la que el presidente del Real Madrid ha hablado a tumba abierta de los árbitros. Si no es la primera vez habrá sido la segunda como mucho así que, entre crítica y crítica, habrán transcurrido más de 8 años. No es una media demasiado alta, ¿no?... Por otro lado, Florentino dijo una obviedad: por supuesto que el arbitraje es mejorable. La pregunta es otra: ¿Tiene motivos el Real Madrid para quejarse?... Sólo un dato: en tres jornadas, el equipo blanco ya ha sufrido tantas expulsiones (2) como el Barça en 2 Ligas y 7 partidos. Por supuesto que el Real Madrid tiene motivos de queja, naturalmente que los tiene.

¿Por qué habla ahora Florentino?... Sencillo: con Villar amortizado, Victoriano en la cuerda floja y el Villarato tocado del ala a pesar de la numantina resistencia de ¡Arrea Larrea!, la ocasión la pintan calva para que el Real Madrid ayude a construir un sistema arbitral más justo del que lleva imperando en nuestro fútbol desde 1988 y especialmente desde 2004, año en el que, traicionando el acuerdo de la LFP, Laporta apostó por el actual presidente en detrimento de Gerardo González. Anoche, en su Remate habitual de los lunes en El Primer Palo, Dieter Brandau dijo algo que me hizo reflexionar: conectó las declaraciones de Florentino con la designación de Hernández Hernández para el partido del Madrid contra el Levante. No puedo asegurar que eso fuera así pero el simple hecho de que hablemos con normalidad de la posibilidad de que, desde la federación, se represalíe a un club díscolo supone la constatación de que lo dicho por Florentino era cierto y el arbitraje en España es francamente mejorable.

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