El penúltimo raulista vivo

Florentino en la dirección correcta

Lo que yo quiero saber esta apacible mañana de viernes es si, parafraseando al gran filósofo y pensador andaluz José María del Nido, esta es o no es por fin "una Liga de mierda". Si el presidente del Sevilla no ha cambiado de opinión, que parece que no, para él tendrá que estar siendo además una auténtica pesadilla porque ver a su archienemigo el Betis en todo lo alto de la clasificación después de cuatro jornadas disputadas no debe ser plato de buen gusto. El Madrid ha dejado escapar cinco puntos hasta la fecha y el Barcelona otros cuatro, siendo el primero en la actualidad séptimo y el segundo cuarto; por delante del equipo de Mourinho, que cuenta con el mayor presupuesto económico de Primera División, están ahora mismo el ya referido Betis más Valencia, Málaga, Barcelona, Sevilla y Levante...

Pues bien: la gran diferencia entre Del Nido y cualquier aficionado madridista, cualquiera, es que el presidente del Sevilla considera que una Liga en la que su equipo no esté arriba es "una mierda" mientras que todos los seguidores merengues con los que he podido charlar consideran que su equipo, el suyo, ha jugado "una mierda" contra Levante y Racing, y que su clasificación está ajustada a los méritos, más bien deméritos, cosechados hasta el momento. Supongo que esa debe ser una de las grandes diferencias entre un club que ha ganado 9 Copas de Europa y otro que no ha logrado ninguna: el nivel de autoexigencia. ¿Hay o no hay "Liga bipolar"?... El gran filósofo y pensador andaluz prefiere que le preguntemos en mayo de 2011... ¿Y por qué no en mayo de 2020?... Afortunadamente Florentino Pérez acabó con la revolución francesa de Del Nido del mismo modo que el camarero del chiste con el ratón que imitaba a Frank Sinatra: "¡Aquí ni se canta ni se baila!"...

Hablando de Florentino. Me gustará saber qué se comenta el presidente en la Asamblea General del próximo domingo aunque su actitud tiene una pinta estupenda: primero lo que dijo el pasado lunes en la reunión privada con los socios compromisarios y después lo que hizo el miércoles al bajar al vestuario para abrazar públicamente a su entrenador después del desastroso partido en El Sardinero. De lo que no se da cuenta la Hydra periobarcelonista es de que, al fin, después de tantísimo tiempo, el Real Madrid ha dado con su entrenador ideal y que eso no lo van a cambiar ni los rollos macabeos ni las encuestas manipuladas que puedan hacer en la ciudad condal. La continuidad de Mourinho tampoco tiene que ver, según creo yo, con los títulos que se puedan lograr o dejar de lograr. El Real ganará y perderá partidos, jugará mejor y lo hará peor, pero cuenta con un proyecto estable que, para más dicha del madridismo, encabeza ni más ni menos que la bicha del barcelonismo.

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