El penúltimo raulista vivo

Fallé por dos

Pensaba que Ronaldo no lograría más de cinco goles con el Milan y el hombre ha llegado a los siete, dos menos, por cierto, de los que lleva anotados Van Nistelrooy, que no es que sea precisamente el otro Van (o sea, Basten), exactamente en el mismo período de tiempo. Fallé por dos, pero ni los pajaritos son colibrís, ni el cordero es precisamente recental. Y eso que lo puse barato, barato, ¿eh? En lo que sí es pichichi Ronie es en el rosario de lesiones, ahí sí, ahí el tío se sale. Sería interesante comparar su trayectoria con la de Robert Prosinecki para dilucidar cual de los dos jugadores se pasó más tiempo en la enfermería. ¡Cómo no va a abrir así otra clínica Del Corral! ¡De oro se nos va a hacer el doctor, de oro!

Ronaldo, el pobre, lo ha tenido todo, parece que le haya mirado un tuerto. Desde rotura de fibras en el sóleo, hasta contracturas en el abductor, pasando por artritis en el tobillo izquierdo, roturas parciales de ligamento, microrroturas en el sóleo... Una pena, la verdad. Si los guionistas de House se quedan algún día sin ideas, no tienen más que ponerse en contacto con el "99". Eso sí, Ronaldo, lesionado y todo, a lo que no faltó nunca fue a una sesión publicitaria. En enero de 2006, por ejemplo, tras ser informado por la mañana de que sufría una de sus habituales roturas en el sóleo e iba a tirarse las siguientes tres semanas sin poder pegarle patadas al balón, viajó a Alemania por la tarde para anunciar unas botas, las Nike Mercurio. ¡Qué bonito nombre, Nike Mercurio!

En noviembre de 2005, y en justo pago a unas declaraciones de Ronaldo en las que éste dijo que el futbolista que más le había impresionado era Guti, el canterano brindó así al sol: "Ronaldo es insustituible". En el corazón de los dueños del Budha del Mar, seguro, pero en el campo esa afirmación es algo más cuestionable. De hecho, desde que Ronaldo cogió las de Villadiego, el Real Madrid no ha hecho otra cosa que subir y subir y subir como la espuma en la clasificación de la Liga. Y de tanto subir, a lo mejor incluso la gana y todo. Habrá quien piense, ingenuo de él, que las múltiples lesiones de Ronaldo tendrán relación directa con una especie de "ley compensatoria universal", según la cual a alguien con tanta baraka deberá irle mal a la fuerza por algún sitio. Yo, sin embargo, creo que se juega como se entrena y que, cuando uno entrena mal, lo hace con desgana o siente que es un genio al que debe consentírsele todo, luego no rinde e incluso, como le sucede al "fenómeno", se lesiona con demasiada frecuencia. La suerte también es para el que se la trabaja.

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