El penúltimo raulista vivo

Esto marcha

Esto marcha. Franco está al caer, ya lo verán. Aquí mismo, sin ir más lejos, ya lo ha sacado bajo palio algún participante culé. Las mismas mentiras, idénticos insultos, parecidas neuras, similares complejos de inferioridad... Por eso digo que esto marcha. El caso es que la Guerra Civil española acabó en 1939 con la victoria del denominado bando nacional; Francisco Franco fue jefe del Estado español hasta 1975, año de su muerte; antes, el Real Madrid había ganado dos Ligas y el Barcelona una; durante, el Real Madrid ganó catorce Ligas y el Barcelona ocho; después, el Real Madrid ha ganado quince Ligas y el Barcelona once: esto quiere decir que antes, durante y después de Franco, tanto con la II República como con la dictatura y ahora la democracia, con Suárez, Calvo Sotelo, González, Aznar y Zapatero, el Real Madrid ha ganado más Ligas que el Barcelona.

Quienes, cegados por los prejuicios y nadando en la ignorancia histórica y futbolística más absoluta, justifican sus propios fracasos aduciendo que si el Madrid está ahí es porque gozó de las simpatías de la dictadura militar, no se dan cuenta de que, siguiendo ese discurso, habría que añadir que si el Real Madrid fue más franquista que el Barcelona por haber logrado más éxitos que el club culé durante ese período de tiempo, también fue más republicano y ahora más democrático puesto que entonces también ganó más títulos que su rival. Y si el Madrid fue más franquista que el Barcelona por haber ganado más Ligas durante la dictadura, el Barcelona fue más franquista que Atlético de Madrid, Athletic Club de Bilbao, Valencia, Real Sociedad, Deportivo de La Coruña, Sevilla o Betis; entre todos estos equipos ganaron 14 Ligas durante la dictadura y el Barcelona consiguió seis menos él solito.

Es curioso porque Franco debió ser un dictador a tiempo parcial y un manipulador de la competición a ratos. Sí porque el Barcelona ganó, con Franco ya en El Pardo, siete Ligas hasta 1960 mientras que el Real Madrid únicamente obtuvo cuatro. Estoy seguro de que, conociéndoles como les conozco, mis clásicos serán capaces de decir que Franco fue menos dictador los primeros veinte años, justo aquellos en los que el Barcelona ganó más títulos que ninguno de sus competidores, y más los últimos quince, coincidiendo con el período de tiempo en el que ganó más el Real Madrid; es esa aproximadamente la misma actitud llorona, victimista y demagógica que convierten la espaldinha de Ronaldinho en una obra de arte ante la que hay que quitarse el sombrero, y la de Ronaldo en un motivo de burla hacia los rivales con la que no se puede transigir. Traducido al español: esto marcha. Y cuando saquen a Plaza ni les cuento.

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