El penúltimo raulista vivo

Esto es fútbol y no el Bolshoi

Resulta tan burda y poco preparada la campaña orquestada contra Pepe que, de no ser por lo trágico que debe resultar para algunos periobarcelonistas tener que escribir al dictado del auténtico presidente del Barcelona, que como todo el mundo sabe es Pep Guardiola, la historia acabaría adquiriendo tintes cómicos. Al portugués le han colocado el sambenito de loco, de agresivo, de Ted Bundy del fútbol, y ya puede hacer lo que le dé la real gana que no habrá modo de cambiarlo. Del mismo modo, aunque en el otro extremo de la balanza, a Iniesta, por poner un caso, se le ha colocado el cartelito de angelical, yerno ideal e hijo pródigo, y ya podrá pisarle la cabeza a un rival o morderle la oreja a lo Tyson que eso tampoco cambiará. Ojo, lo mismo pasó con Butragueño o Julen Guerrero.

Yo vengo aquí a decir que a mí me encanta Pepe, que considero que debe estar entre los tres, cuatro o cinco mejores defensas centrales de Europa, que un jugador que ocupa esa posición en un equipo como el Real Madrid o es duro o acaban tomándole la cabellera y que sólo espero que este auténtico montaje procedente, como casi siempre, de la Central Butifarrera, no consiga el objetivo que realmente persigue y que no es otro que amedrentar, acomplejar y obsesionar a un jugadorazo para que acabe pensándoselo dos veces antes de ir con todo en el momento de recibir a Villa, Messi o, a partir de ahora, Cesc. A Pepe, como les ha pasado a otros futbolistas, se le fue la pinza con lo de Casquero, pero ya pagó por aquello. El domingo, por poner el último ejemplo, no hubo en absoluto violencia sino dureza, contundencia y nobleza... ¿Por qué?... Porque esto es fútbol y no el Bolshoi.

Me puedo creer que la C.B. haga lo que esté en su mano para desestabilizar a cualquier jugador de la primera plantilla madridista, pero lo que no podía imaginarme es que en Madrid se diera pábulo al rumor, que si de algo es antesala es del antiperiodismo. Desde que se jubilaron Hierro y Sanchis lleva el Real Madrid buscando un defensa central en condiciones, fuerte, aguerrido y que sepa vigilar la "cueva" de un equipo que suele jugar al ataque y que, precisamente debido a ello, queda desguarnecido atrás con excesiva frecuencia. ¿Se acuerdan de la "maldición del central"?... ¡Cuántos han pasado por ahí! ¡Y algunos de ellos qué flojos!... No me extraña en absoluto que Mourinho considere a Pepe uno de los pilares de su equipo. El chico no reparte caramelos precisamente, como le pasa a Piqué; pero el portugués aventaja en algo a Gerard: no tiene twitter. ¡Moc, moc!

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