El penúltimo raulista vivo

Ese día Quique tenía taponados los oídos

Ha tenido que esperar el Real Madrid a ser ridiculizado en la página web de la federación española de fútbol para salir en defensa de su entrenador. No creo que Mourinho vaya a irse en junio pero sí que haya hecho circular la especie y que este tipo de cosas le tengan amargado y no sepa cómo meterle a Florentino Pérez en su cabecita que esto es la guerra y que hace falta más madera. No es LQDM porque sí, es LQDM por necesidad. Y F.P. debería entenderlo mejor que nadie: pronto llegará al ecuador de su segundo mandato presidencial, casi nada y casi nadie, empezando por el propio Valdano, le han dado resultado, y a Mourinho sólo le ha hecho falta pasar un fin de semana en España para darse perfecta cuenta de que falta prosa y sobra poesía. O se articula un proyecto serio alrededor del portugués o el club volverá a meterse en un lío.

Lo del portacoz de la federación no tiene parangón posible: ¡echarle la culpa a la becaria!... Claro que Jorge Carretero ya explicó en su día sin inmutarse que si la bandera de España no había presidido una rueda de prensa del por entonces seleccionador Luis Aragonés había sido porque no tenían un mástil en el que sujetarla. ¡Y ahora la becaria!... Alguien la pondría ahí, ¿no?... ¿No hay nadie en la federación que vise lo que se publica en su página web?... Démosle la vuelta a la historia y supongamos por un instante que eso mismo que salió publicado sobre el Real Madrid y su entrenador lo hubiera sido sobre el Barcelona y el suyo. Iba a decir que Carretero no puede ventilarse la historia echándole la culpa a la pobre becaria, pero a la vista está que sí puede. Sigo sin creer en el villarato aunque cosas así me ponen más difícil poder argumentarlo.

Ayza Gámez reflejó en el acta los gritos de "¡Mourinho muérete!" que se produjeron el otro día en el partido de Liga entre el Atlético de Madrid y el Mallorca. Y ayer le preguntaron a Quique: "No he oído nada; estoy con mi afición a muerte". Volvamos a darle la vuelta a la historia y pensemos por un momento que un sector del estadio Santiago Bernabéu hubiera gritado "¡Quique muérete!" en el transcurso del Real Madrid-Villarreal, que Fernández Borbalán lo hubiera reflejado en el acta y le preguntaran a Mourinho qué le parecía: "estoy a muerte con mi afición". Cierto es que, como dice Quique, eso es tristemente habitual en todos los campos de fútbol de España, pero lo que se buscaba con la pregunta era la solidaridad del técnico rojiblanco en la respuesta. No llegó, ese día Quique tenía taponados los oídos. ¿Te das cuenta Florentino?

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