El penúltimo raulista vivo

En Granada jugará el portero del Madrid

Bofetada de realidad y de sentido común de Carlo Ancelotti: "En Granada no jugará Iker, tampoco jugará Diego; en Granada jugará el portero del Real Madrid". No es que el italiano lo tenga difícil, no, es que lo tiene imposible: sentó a Casillas ante el Betis por "presiones de arriba" y si ahora lleva a López a la suplencia seguro que habrá sido por "presiones de abajo". Entiendo que haya quien prostituya adrede el debate y nos convierta por arte de magia en anticasillistas a quienes única y exclusivamente defendemos la independencia del entrenador, de este, del anterior y del que venga en el futuro, a la hora de confeccionar sus alineaciones. También comprendo que haya quien quiera convertir la titularidad de Iker en un auto de fe, no es mi caso. Yo la fe la empleo para cosas serias.

Casillas es un portero extraordinario que ha dado en el pasado y dará mucho en el futuro al Real Madrid, club del que según parece también podría haber recibido algo a cambio en los últimos quince años, y a la selección nacional, pero, arriesgándome a que la Santa Inquisición me envíe a la hoguera, nadie tiene todo el tiempo la razón, ni siquiera Iker, ni siquiera Mourinho. Ancelotti, que estuvo soberbio en su rueda de prensa del domingo, no quiso desvelar el nombre del portero titular ante el Granada e insistió, tal y como hizo el primer día, que la decisión que adoptara no sería en modo alguno definitiva. Aplaudiré la decisión de Ancelotti si decide que juegue Casillas. Y aplaudiré la decisión de Ancelotti si decide que juegue López. En cualquiera de los casos, el Real Madrid jugará con uno de sus dos porteros, ambos extraordinarios y al fin, después de tantos años, capaces de poner en un verdadero brete al entrenador, que debe ser siempre el último responsable.

Uno tiene que ser muy hombre para admitir que se ha equivocado. Acabo de ver a Mike Tyson desnudándose en público, reconociendo que es alcohólico y drogadicto y presumiendo de que lleva seis días sin consumir. Hay que tenerlos bien puestos para salir ahí a confesar algo tan serio como eso. Ayer la tata de Messi (copyright Federico Jiménez Losantos) no sólo no quiso rectificar su increíble metedura de pata del otro día al hablar del dinero que podría costar el fichaje de Gareth Bale sino que incidió nuevamente en el error. Para mí este caballero ha perdido absolutamente todo el crédito, procedente como es público y notorio y porque así lo reconoció él mismo de los Messi, que fueron quienes realmente le sentaron ahí, a la diestra de Jorge Horacio. En cuanto a Xavi Valores, ¿qué mas puedo decir que no haya dicho ya mil veces antes?... Insisto: uno tiene que ser muy hombre, pero mucho, para reconocer una equivocación.

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