El penúltimo raulista vivo

El tren del Barça

Dice Samuel Eto'o que el partido del sábado es el último tren del Madrid. Imagino que lo que querrá decir con eso el camerunés es que si el Madrid pierde este sábado la Liga será definitivamente azulgrana y que, en caso de victoria merengue, ellos todavían serán líderes y tendrán la Champions y la Copa. Es una forma de verlo desde luego, pero yo creo que el tren al que quiere subirse el Madrid es el del Barça porque, por no tener, hasta hace nada el Madrid ni tenía estación, ni tenía tren, ni tenía vagón, ni tenía por supuesto pasajeros. Estaban todos tan uniformaditos en Barcelona Sants. La orquesta de Cambra de acordeones dispuesta a tocar el himno culé. Laporta a punto de hincarle el diente al canapé de anchoas con pantumaca. Los castellets en su sitio. A punto de sonar Aplec de tardor. Jordi Hereu y señora a un lado, José Montilla y señora al otro, autoridades varias, aficionados y curiosos en general cuando de repente, allá al fondo, se oyó una voz: "Por favor, ¿para la estación de Chamartín?"...

No entienden en Barcelona que aquí se hable del cagómetro o que se diga que la presión es para ellos. No comprenden que aquí, en Madrid, hace tiempo que se descontó esta Liga y empezó a planificarse la próxima. Como atinadamente dice el escritor Javier Marías, hijo del filósofo Julián Marías, madridista de pro, si el Barcelona perdiera esta Liga sería como para pegarse un tiro. Es cierto. Coincido también con Iker Casillas cuando asegura que a cualquier madridista le gustaría estar en la piel del Barça. Es antinatural y me atrevería a decir que antiestético incluso que el Real Madrid no esté en las semifinales de la Champions. Pero, al igual que aquí, en Madrid, hace tiempo que dieron por descontada la Liga del mejor Barça de la historia, allí, en Barcelona, también la habían visualizado en la sala de trofeos del Camp Nou, dando poca o ninguna importancia a lo que los locos que iban por detrás suyo pudieran decir o hacer.

Hasta Florentino Pérez, que tenía previsto anunciar su candidatura con rango de Jefe de Estado en el programa 59 segundos, ha decidido parar en seco a los suyos no vaya a ser que el anuncio de los fichajes de Kaká, Cesc, Alonso, Ronaldo y algún jugador del Barça pueda ser malinterpretado por los socios madridistas como un palo en las ruedas del tren que podría agarrar en el último momento este sábado el Madrid pero que todos, incluso los merengues más merengues, hace tiempo que dieron dieron por hecho que pertenecía al Barcelona. Tendrá que esperar La santa espina. Habrán de meter en el microondas los canapés. Deberán relajarse los castellets y Hereu tendrá que darle palique a Montilla porque cabe la remotísima posibilidad de que el primer tren del Barça sea, tal y como dice Eto'o, el último del Real Madrid. "Por favor, ¿para la estación de Chamartín?"... ¿Por qué no?
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