El penúltimo raulista vivo

El sueño tahitiano de las chicas Roxy y otras historias de periocinismo deportivo

Hace un par de años, con motivo de la entrega del Balón de Oro, en el programa Tiki Taka gastaron una broma sin malicia sobre las acompañantes de los candidatos, que en aquella ocasión eran Cristiano, Messi y Ribéry; días más tarde, en su crítica televisiva, la periodista Mónica Planas acusaba al programa de machista en las páginas de Mundo Deportivo: "Machos de Oro". Tienen tan interiorizado el cinismo como práctica habitual de comportamiento, está tan incorporada a su lenguaje habitual la hipocresía, que la periodista que puso el dedo en la llaga del machismo de Cristóbal Soria, Julio Pulido, Antonio Romero o Enrique Marqués, que "dio rienda suelta a tan divertido episodio", fue sin embargo incapaz de criticar a su propio diario por lo que, en mi opinión, sí que es una práctica auténticamente machista y ciertamente lamentable por habitual.

De hecho, si ahora mismo hacemos la prueba y entramos en la página de Mundo Deportivo, podremos leer cosas tan edificantes como las siguientes: "El espectacular desnudo integral que Malena Costa tenía guardado", "Irina, Penélope Cruz y sus fotos desnuda", "La hermana de Neymar causa furor con su escote", "Anastasia Ashley, famosa por su calentamiento a lo twerking" o "El sueño tahitiano de las chicas Roxy"; pero de estos titulares, acompañados de sus correspondientes videos, no leeremos nada a la señora Planas, como tampoco la veremos criticando al periodista que dijo aquello tan gracioso de que Florentino llamó a Aznar, que llamó a Gallardón, que llamó al fiscal para cambiar el rumbo judicial del caso Neymar. Y yo me pregunto: "¿Por qué?"...

Es como lo de Francesc Aguilar, a quien José María García siempre llamaba Paco: después de tirarse un montón de años siendo jurado del Balón de Oro, nada más dejarlo criticó de repente (por supuesto sin pruebas) las presiones de Florentino Pérez. Creo que Francesc, antes conocido como Paco, aún era jurado del Balón de Oro en 2010 cuando, de forma absolutamente injusta, decidieron regalárselo a Leo Messi. Es como lo de Guardiola, que decía que no se quejaba de los árbitros treinta segundos después de haberse quejado de los árbitros. Es como lo del castigo de la FIFA, detrás del cual estaba la mano negra del Real Madrid... hasta que la FIFA también castigó al equipo blanco: ¿Podríamos valorar la posibilidad de que Florentino Pérez se encontrara también detrás de la sanción a su propio club, al club que preside?...

Es tal el cinismo que nos invade que, por ejemplo, para localizar la noticia de la desestimación por parte del juzgado de 1ª instancia número 51 de Madrid (un juzgado democrático, no franquista) de la demanda de un grupo de socios del club blanco contra la modificación de los estatutos aprobada en Asamblea en septiembre de 2012, me he tenido que comprar una lupa; mientras el asunto estuvo vivo en sede judicial y mientras existió una duda acerca de quién tendría finalmente razón, el diario As le dedicó al mismo profusión de titulares y galería de madridistas ilustres; ahora, como digo, ni un miserable breve. En un periódico que se llama Estrella Digital aún puede leerse lo siguiente tras el lamentable episodio protagonizado por Victor Altadill el domingo pasado: "Criticar al Real Madrid le cuesta el puesto a un periodista". Me parece oportuno recordar la "crítica" en cuestión: "A ver si con un poco de suerte no se le abren los flaps al charter de regreso a Madrid. Puta escoria blanca".

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