El penúltimo raulista vivo

El sorpasso culé que jamás se producirá

Del sorpasso, calificado por algunos de histórico, del Barça al Real Madrid en enfrentamientos ligueros directos, me enteré el día de autos, cuando el equipo catalán venció al merengue por 0-1 en el estadio Santiago Bernabéu. Si aquel día hubo sorpasso, o sea un adelantamiento culé, fue porque durante los diez mil días anteriores, por poner un número, no lo hubo; y si los diez mil días anteriores el Barça no adelantó al Real Madrid en victorias ligueras directas entre ambos equipos es lógico deducir que fuera porque durante todo este tiempo fue por detrás del equipo blanco, ¿verdad? Sin embargo, ninguno de esos diez mil días fue noticiable el hecho de que el Real Madrid hubiera vencido al Barça en la Liga más veces que el Barça al Real Madrid pero justo el día que el Barça adelantó al Real Madrid de eso se hizo una noticia mundial. Ni sabía que el Real Madrid había ganado al Barça más veces en la Liga ni, sinceramente, me importa un bledo, no creo que signifique nada; lo que, desde el punto de vista de un madridista, debe importar es el número de Ligas y de Copas de Europa, y ahí el balance continúa siendo netamente superior para los blancos. Siempre se dijo que para el Barça era importantísimo ganarle al Real Madrid, que esa era su Liga particular, mientras que el Real Madrid terminaba llevándose el campeonato. En Liga, ahora mismo, 33-25, y dentro de unas horas o unos días, 33-26, o sea siete Ligas más para el Real Madrid. Se acabó el debate, quedó aplastado el sorpasso, bailemos el bimbó, que está causando sensación.

Como algunos no pueden esperar a que el Barça supere al Real Madrid en Ligas porque igual están jubilados cuando eso suceda o lo mismo resulta que esa circunstancia no se produce jamás, ayer circuló por las redes una proyección futura según la cual, al ritmo de Ligas que lleva el Barça en los últimos quince años, el club azulgrana superaría al Real Madrid allá por 2039. O sea, se convirtió en noticia una especulación basada en una proyección futura sustentada en unos números que son irreales puesto que Messi, como Di Stéfano, sólo habrá uno, y todos convendremos en que ha sido gracias al argentino que este Barcelona ha recortado distancias con respecto al Real Madrid, del mismo modo que el Real Madrid hizo granero cuando en su equipo jugaba La Saeta o ganó cinco campeonatos consecutivos cuando logró reunir en un mismo equipo a la Quinta del Buitre. Por otro lado, esa proyección, que interpreto que sólo trata de ser un juego, es más falsa que el beso de Judas puesto que a Messi le quedarán tres años de fútbol, cuatro a lo sumo, y es bastante probable que para 2030 no esté para disputar demasiados partidos.

Es tan poco sólido ese juego, que pretende meterle el dedo en el ojo al madridismo, que se olvida de que el fútbol es incomprensible, tanto como para que el Real Madrid haya aumentado su distancia en Copas de Europa con respecto al Barcelona durante el último cuarto de siglo dorado del club catalán o de que, durante la etapa de Leo Messi, la haya mantenido. También se podría jugar a adivinar cuándo se producirá el sorpasso culé en Copas de Europa, pero resulta que desde el año 1956 el Real Madrid va por delante del Barça en Copas de Europa y que eso, en realidad, a un madridista no le importa demasiado porque la historia del club deportivo más grande jamás conocido no se ha forjado precisamente jugando a la güija o preocupándose de lo que hacen los demás sino trabajando con esfuerzo y centrándose en uno mismo. Si el Real Madrid tuviera que preocuparse de otros clubes lo haría del Milan, que tiene 7 Copas de Europa, o de la Juve, que acaba de ganar su Liga número 35, pero... ¿del Barça? ¿En serio? ¿Del Barça que superará al Real Madrid en 2039 según los espíritus? ¿De verdad? En 2039, queridos míos, todos calvos; y algunos, incluso, calvos ya en 2019.

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