El penúltimo raulista vivo

El premio a Guardiola y la automutilación de la Liga

Susaeta, sus cosas y la reinterpretación de las mismas por parte del seleccionador nacional de fútbol Vicente del Bosque me han apartado momentáneamente del asunto que pretendía tratar ayer y al final no pude. Vaya por delante que no parece que José Mourinho vaya a presentar su dimisión o a montar en cólera, que al final parece que es lo que se está persiguiendo con una elección tan kafkiana, porque la Liga de Fútbol Profesional haya designado, vaya usted a saber en base a qué recónditos y oscuros criterios, a Pep Guardiola como mejor entrenador de la temporada 2011-2012. Mou, por el contrario, no ha movido al respecto ni medio músculo de la cara y no creo que lo haga; probablemente se le pregunte al respecto en el futuro y pondría la mano en el fuego porque dirá que no es un asunto de su incumbencia ni que le inquiete demasiado.

Por supuesto que me atrevo (¡sólo faltaría!) a poner en cuarentena los motivos reales de quienes han elegido a Guardiola y no a Mourinho como mejor técnico precisamente en un curso que acabó con el Real Madrid primero y el Barcelona segundo. A mí me da igual que sean profesionales del fútbol, mediopensionistas o militares sin graduación. El bochorno infinito y el descrédito definitivo para nuestro campeonato (otro más) procede del hecho de que miembros activos de la LFP, profesionales a quienes se supone un criterio superior al del resto de los mortales, hayan ido a ungir y a sacar bajo palio al ex técnico culé justamente en la temporada en la que el equipo dirigido por Mourinho hizo añicos los récords históricos de goles y de puntos de dicha competición.

La pregunta es obvia: ¿Qué tendrá que hacer José Mourinho, que en su segundo año como entrenador del Real Madrid ha logrado que su equipo marque 121 goles y sume 100 puntos superando todos los registros desde que la Liga es Liga, para que los profesionales españoles decidan que ha sido el mejor?... Y otra más: ¿Se puede saber qué criterios deportivos se han seguido para elegir como el mejor entrenador de la temporada 2011-2012 a Pep Guardiola, que quedó por detrás de Mou porque su equipo, el Barcelona, no llegó a los 100 puntos del Madrid ni marcó por supuesto sus 121 goles?... El periobarcelonismo ha salido rápidamente de estampida gritando por Canaletas eso de "¡Humillación, humillación, humillación!", y es cierto que lo es. La Liga española, una de las peor organizadas del mundo, se ha automutilado y, ya puestos, ha ofendido gravemente a la inteligencia de todos los aficionados al fútbol. 

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