El penúltimo raulista vivo

El peor Torres vuelve al mejor Atleti

A mí el Fernando Torres del Atleti siempre me pareció un auténtico jugadorazo. Se fue de aquí con 24 años y la verdad es que aquel Torres que conocimos de rojiblanco fue empeorando a medida que iba cambiando de equipo. En el Liverpool mantuvo parte de su magia, que luego fue perdiendo muy lentamente, poco a poco al principio y más rápidamente después, hasta que a José Mourinho no le quedó otra que prescindir de él en el Chelsea. Sus cuatro meses en el Milan, que ha sido su penúltimo destino, han constituido un infierno personal y profesional y la prensa se ha burlado de su capacidad y le ha faltado con inquina al respeto. El Torres que se fue no es desde luego el Torres que vuelve pero si hay algún club capaz de revitalizarle ese es sin dudarlo el Atlético de Madrid y si existe en el mundo un entrenador que pueda comprenderle ese es el Cholo Simeone, que además fue compañero suyo.

Torres se fue del Atleti cuando pintaban bastos y regresa después de cantar veinte en oros y en una de las mejores etapas a lo largo de la historia del club colchonero. Aún recuerdo a Fernando diciendo aquello de "espero que esto sea un 'hasta luego'... Volveré algún día cuando el club esté a la altura que se merece". Torres aguantó mientras pudo... aunque no dijo la verdad cuando afirmó que nunca, jamás y bajo ninguna circunstancia se iría del club de sus amores. Aún así, pese a todo, ese sentimiento de pequeña traición que yo albergo no lo tiene sin embargo la inmensa mayoría de aficionados colchoneros. Vuelve, como quería en 2007, con el equipo a la altura que siempre mereció por historia, y ahora la única cuestión que queda por resolver es saber si él está a su vez a la altura deportiva de este nuevo Atleti.

Ojalá le vaya bien a Fernando en su Atleti. Aunque me parece un poco inquietante que se hable de un chico de 30 años como si fuera un veterano de la Guerra del Vietnam, como si se tratara de mercancia futbolística averiada. Cristiano Ronaldo tiene un año menos que Torres y a nadie en su sano juicio se le ocurriría jamás dudar de que le queden por delante cuatro o cinco años al máximo nivel deportivo. Pues de Fernando sí se duda. De hecho, y regresando al principio de este artículo, si ahora ha resultado factible repescarle es justamente porque Mourinho sigue sin quererle en el Chelsea y porque el Milan está encantado de canjearle con los ojos cerrados... ¡por Cerci!... Torres vuelve porque su nuevo entrenador confía en él pero al Atleti le quedan por delante un montón de retos deportivos del máximo nivel. Simeone y el Niño no chocarán siempre y cuando el segundo tenga meridianamente claro que no regresa para ser homenajeado por la parroquia atlética y luego, tras las loas, las luces de neón y la alfombra roja, quedar relegado al papel de simple adorno. Las dudas debe resolverlas él.

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