El penúltimo raulista vivo

El nuevo Shangri-La del antimourinhismo

La primera noticia de la entrevista que José Mourinho concede hoy a Carbalcaide en el diario El Mundo es la entrevista en sí. Sí, sí, porque, a diferencia de otros y pese a su fama de Shrek de Setúbal, el entrenador del Real Madrid continúa concediendo entrevistas personales. Cuando deja que sea su segundo quien ofrezca la rueda de prensa posterior a un partido se le pone a parir a él y, ya puestos, también de paso a Karanka, de quien se afirma sin rubor que es una suerte de Monchito que maneja por detrás su jefe; pero cuando concede una entrevista de dos páginas, posando sonriente delante de una fantástica fotografía del estadio Santiago Bernabéu, no veo que nadie diga que Mourinho sí atiende a la prensa a diferencia, por ejemplo, del entrenador del Fútbol Club Barcelona.

La entrevista no tiene desperdicio. Y hay quien, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, pretende seguir horadando esa nueva vía que acaba de surgirle de repente al antimourinhismo del mismo modo que el Shangri-La debió aparecérsele a Hugh Conway. Mourinho es un auténtico ochomil y, para derribarlo, va a haber que minarlo desde todas las caras posibles: una de ellas debe ser Iker Casillas. Imagino que habrá quien crea que no puede haber en el mundo mejor caballo de Troya que el capitán de la selección y, por supuesto, del Real Madrid, para meterle en las tripas al portugués una bomba de relojería e ir contando los días, las horas, los minutos, los segundos que queden hasta su explosión final. Pero no parece esta gesta digna de ser contada por Quinto de Esmirna sino más bien por Juan Madrid. No existe nobleza alguna en esta nueva patraña.

Porque Mourinho, que probablemente castigara el otro día a Iker por su llamada a los jugadores del Barcelona, explica con mucha exactitud cuál es la situación de Casillas y también del resto de integrantes de la primera plantilla. El entrenador quiere a Adán en forma, asegura que Iker parte con ventaja y añade algo tan lógico y normal como que en el Real Madrid no hay nadie intocable. Declaraciones tan sensatas como ésas sirven al antimourinhismo para seguir metiendo el dedo en la llaga. Yo no veo el pulso por ningún lado, aunque añado a continuación que si existe ahora mismo algún entrenador en el planeta Tierra capaz de mantenérselo a Iker Casillas en el Real Madrid ése es sin duda alguna José Mourinho. Seguro que, cuando acaben con él, estos sherpas de pacotilla tirarán a por Cristiano; me extraña un montón que no hayan dicho ya que a Ronaldo le hace tilín Sara Carbonero.

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