El penúltimo raulista vivo

El nuevo santo

Isco ha sido ungido como el nuevo santo. Es, por supuesto, un futbolista maravilloso, un jugador con arranques geniales, muy del gusto de la grada, que a veces incluso ganan partidos. Hace dos años no estaba muy claro si se quedaba o si se iba pero, al contrario que Illarramendi, Isco sí se creyó que él era futbolista para el Real Madrid, aceptó el reto y se puso a trabajar como uno más; miento, como uno más no, se puso a trabajar como el que más. La reconversión del malagueño fue largamente ovacionada por la afición, reconocida al fin por el seleccionador y alabada (e incluso analizada profusamente) por la prensa. Pero el año pasado llegó James, la estrella del Mundial que según los Tattaglia venía para engrasar los negocios de ACS en Colombia, y la seguridad de Isco se vio de repente sacudida por la magia y por el trabajo estajanovista de Rodríguez. Traducido al español: James le quitó el puesto.

Al principio las comparaciones, odiosas como siempre, se establecieron entre Isco, que era el producto nacional a defender, y el malvado James, un colombiano enchufado de Florentino Pérez que venía a robarle la titularidad de noche y a hurtadillas. James noqueó a los Tattaglia en el primer asalto y la discusión pasó a afectar directamente a Bale, que es el ojito derecho de la inquina de un sector muy amplio del periodismo deportivo español. Es posible que Isco sepa el daño terrible que pueden hacerle esos periodistas, también es posible que no sea consciente de ello. A mí me parece que Isco va a tener muchos minutos a lo largo del año, creo que puede ser un jugador fundamental, tengo para mí que Benítez está dispuesto a corregir esa teoría de Ancelotti acerca de los "intocables" y que piensa dosificar esfuerzos y partidos, pero la comparación entre Isco, a quien por cierto también ha fichado Florentino y no por poco dinero, y Bale es simplemente odiosa. No hay color.

¿Qué quiero decir con esto? ¿Que Isco no tiene hueco en el equipo? ¿Que no vale para el Real Madrid?... Nada de eso. Isco tiene sitio en el equipo, claro que sí, pero no como titular. Y por supuesto que ha demostrado que vale para jugar en el estadio Bernabéu. Pero esa insistencia de, por ejemplo, Alfredo Relaño en establecer una permanente comparación entre el malagueño y el galés es descorazonadora... para el primero. Y le puede hacer mucho daño, tanto como le hicieron a Casillas los elogios desmedidos y contra la naturaleza del inevitable paso del tiempo de algunos presuntos amigos suyos. En mi opinión Isco es muy bueno, buenísimo. Pero Gareth Bale es mejor. Y puede darse la paradoja de ver cómo el malagueño dirige a la selección nacional mientras chupa banquillo en su club. Claro que mi opinión, como la de los Tattaglia, no vale nada. Nosotros tenemos voz pero no voto. Ancelotti votó por Bale. Y yo creo que Benítez hará lo mismo. Y, como hay cosas que nunca cambian, el director del As dirá que es porque ninguno de los dos tiene la suficiente personalidad para enfrentarse al presidente. Mira la pelotita, Alfredo, mira la pelotita.

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