El penúltimo raulista vivo

El nuevo régimen culé

A lo mejor pensaba Cardenal que su soflama de El País pasaría desapercibida o, yendo incluso un pelín más allá, sería recibida con agrado por el juez, la fiscalía y la Agencia Tributaria. El artículo, del que ya se tenían noticias a última hora del lunes, se hizo absurda realidad el martes por la mañana y únicamente a última hora del día de ayer apareció una nota pública del Consejo Superior de Deportes... ¡desacreditando todo lo dicho por su propio presidente!... Por lo demás, ni media reacción por parte del Partido Popular acerca de lo dicho por uno de sus secretarios de Estado. Supongo que el ministro Wert, reconocido seguidor madridista, pensaría en su fuero interno que lo único que le faltaba a él para redondear su gestión era salir a criticar a Cardenal por un artículo en el que defendía (estrafalariamente, eso sí) al Fútbol Club Barcelona. Silenzio stampa del PP, que ya tiene una larga y dilatada trayectoria en eso de "verlas venir, dejarlas pasar y si a uno le mean encima decir que llueve". Pues ayer llovió de lo lindo, diluvió, cayeron chuzos de punta. Ya escampará.

Todo hace indicar que esta "crisis" será solventada al más puro estilo Rajoy y Cardenal aguantará lo suyo a la espera de que pase el mal trago. Pero el poso que deja el escrito de todo un secretario de Estado (y otras circunstancias que ahora pasaré a relatar) es el de que nos encontramos ante un nuevo régimen político-deportivo controlado por el Fútbol Club Barcelona, club al que se mima desde todas las instancias conocidas y por conocer. Únicamente desde esa clave uno puede entender la sorprendente intervención de Vicente del Bosque anoche en Radio Nacional de España. El director de Radiogaceta de los Deportes, Chema Abad, había invitado al seleccionador nacional para hablar del intrascendente partido amistoso contra Italia de esta noche, y Del Bosque, que en las entrevistas es un hombre de secano, salió como un búfalo a defender al Barça sin que el entrevistador le hubiera siquiera preguntado por ello.

¿Cómo se puede decir "siempre estoy de acuerdo con Cardenal"?... Está claro que alguien habló con Vicente para que dijera semejante sandez, y Vicente obedeció. Hubo cosas que no le gustaron al seleccionador de la última eliminatoria copera entre Real Madrid y Atlético de Madrid pero sin embargo anoche estuvo de acuerdo con que se acusara veladamente al juez de prevaricar y con la temeraria afirmación (sin una sola prueba, ¡eso para qué!) de que todos los clubes actúan con una praxis similar a la del Barça en el caso Neymar. La aparición en uno de los telediarios de la televisión pública del artículo de Cardenal me sonó directamente al "¡Vamos a la cama!" de la familia Telerín que nos ponían a los chavales en la tele cuando sólo había dos canales. Eran otros tiempos y otro régimen. En el actual manda el Barça. Seguro que si Cardenal hubiera tenido la ingénua ocurrencia de salir defendiendo al Real Madrid en El País, Victoriano Sánchez Arminio habría dicho al minuto siguiente que el secretario de Estado debía tener algún problema familiar. Pero hoy la famiglia está contenta... porque permanece más unida que nunca.

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