El penúltimo raulista vivo

El nuevo modelo de la Qatar Foundation

Decíamos ayer... que el establishment periodístico culé se dejaría la piel sobre el terreno de juego para defender un acuerdo comercial, el de la ya famosísima Qatar Foundation, que no hace más que darle la vuelta como si de una tortilla se tratara al "modelo" que el club catalán decía defender y del que hacía gala tanto dentro como fuera de los terrenos de juego. Hasta el mismísimo Johan Cruyff, que a lo mejor también es dudoso del cariño que profesa hacia esos colores, afirma hoy contundentemente que "el Barcelona ha dejado de ser diferente"... ¡A la hoguera con él!... Todo lo que tenía que decir sobre el patrocinio de la camiseta culé ya lo dije ayer, pero compruebo que esta batalla va a ser muy larga y que El Mundo Deportivo (¡si hasta aprovechan que Kobe Bryant saluda a un conocido para titular "¡Manita Mundial!") no piensa dejar que Sport vuelva a marchársele en el próximo EGM (658.000 y 737.000 lectores respectivamente en diciembre) así como así.

Todo el mundo sabe qué es una "cortina de humo". Puede que su definición más acertada sea la siguiente: "conjunto de hechos con los que se pretende ocultar las verdaderas intenciones o desviar la atención de los demás". Los magos viven de eso justamente, de encadenar una cortina de humo tras otra, y cuando te das cuenta... ¡zas!... te la han pegado sin que te enteres de la misa la media. Supongo que al director y los dueños de El Mundo Deportivo les preocupará más que cualquier otra cosa esos 79.000 lectores de distancia que hay entre ellos y sus máximos competidores, y probablemente estén dispuestos a lo que sea con tal de arrancárselos de cuajo a Sport, de ahí que, ya sea por indicación directa o recomendación indirecta de Rosell o sus directivos, se haya convertido en el portavoz culé.

Tenemos, pues, un hecho innegable e irrefutable cual es el del acuerdo con Qatar Foundation. Aunque hay algunos socios, espero que pocos, dispuestos a vender su alma por un plato de lentejas, resulta que la firma de ese acuerdo tiene revuelto el gallinero azulgrana hasta el punto de que el viejo gallo Cruyff critica con dureza la firma del mismo. ¿Qué hacer?... ¿Cómo desviar la atención de ese hecho?... Pues con una cortina de humo. Y, como casi siempre en estos casos, se utiliza para ello con descaro al Real Madrid, su buen nombre y la estabilidad de su plantilla que, dicen sin aportar ni una sóla prueba al respecto, anda dividida (como siempre desde tiempos inmemoriales) y con sus estrellas enfrentadas. Da lo mismo que los interesados, el último de ellos Xabi Alonso, lo desmientan, porque el único objetivo es que dejemos de referirnos a un contrato que pone en cuestión la filosofía y el modelo del Barcelona para pasar a hablar de Sara Carbonero, el enfrentamiento entre Casillas y Ronaldo y el divorcio entre Florentino y Mourinho. Estos son mis principios, y si no le gustan... tengo estos otros. Menudo modelo de pacotilla.

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