El penúltimo raulista vivo

El no de Iniesta

José María Bartomeu apareció ayer en Sport y en Mundo Deportivo fundamentalmente para tres cosas: la primera, tranquilizar a la afición con la renovación de Leo Messi, que según él está firmada; la segunda, tranquilizar a la afición con la renovación de Andrés Iniesta, que según él está apalabrada; y la tercera, enviar un mensaje de optimismo a todos los culés asegurando que el Barça tiene mejor plantilla esta temporada que la pasada. Esto es, por supuesto, lo que interpreto yo que dijo ayer Bartomeu porque mi amigo Marçal Lorente me dijo anoche en El Primer Palo que, tras leer las entrevistas, aún tuvo que consultar con algunas fuentes para saber si había querido decir exactamente lo que todos interpretamos que dijo. No en vano, Bartomeu ha dado hasta seis versiones distintas sobre el coste final de Neymar. ¡Seis!

La última de las tres cosas que yo interpreto que quiso dejar claras ayer Bartomeu, la de que el Barça tiene mejor plantilla ahora que antes, es puramente opinativa. Él dice (poque no creo que lo crea) que el Barça es hoy mejor mientras que el 99,9% de la población mundial piensa lo contrario. Opiniones. Sobre el asunto de la firma de Messi, que el presidente del Barça considera hecha, el propio Bartomeu da dos versiones distintas; mientras que en una entrevista dice que fue el padre del jugador el que estampó su firma en el contrato, en la otra dice que ha sido el propio jugador quien lo ha hecho. ¿Padre o hijo? ¿Hijo o padre? ¿Lionel Andrés o Jorge Horacio? ¿O los dos?... ¿O quizás ninguno? La credibilidad de Bartomeu está tan baja que, ante esta doble versión de la firma del jugador franquicia del equipo, la afición ha empezado a tentarse la ropa y se ha puesto en lo peor, que ni Messi ni su padre hayan firmado nada.

Lo otro que dijo Bartomeu es que existía un "principio de acuerdo" para la renovación de Andrés Iniesta. Y, a diferencia del caso de Messi, en el que tenemos que estar especulando porque ni el papá ni el hijo dicen "esta boca es mía", en el caso de Iniesta sí podemos asegurar que Bartomeu mintió ayer. Mi fuente es el propio futbolista, quien, a su llegada al aeropuerto, ha respondido con un escueto "no" cuando se le ha preguntado sobre si era cierto que había llegado a un principio de acuerdo con el Barça. "No" es "no". Quiero decir que si verdaderamente fuera cierto lo que ayer contó el presidente culé, a Iniesta le habría costado lo mismo decir "sí" y, sin embargo, eligió el adverbio de negación en vez del adverbio de afirmación. No sé si Andrés es consciente o no lo es pero su "no" remata a Bartomeu, le hunde definitivamente en la miseria, es un no en forma de gancho directo al mentón. Porque, además, la respuesta de uno de los jugadores fundamentales en los éxitos del Barça de la última década confirma que los "sí" del presidente pueden ser traducidos como un "no" por el aficionado de la calle, y que, tirando del hilo de Iniesta, cuando Bartomeu asegura que Messi sí ha firmado podría ser perfectamente que no lo hubiera hecho.

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