El penúltimo raulista vivo

El Mister Magoo del Barça

De tanto meter la pata, Bartomeu va a terminar por parecerme un tipo entrañable. Como Mister Magoo, aquel venerable viejecito que hilaba un lío con otro debido a su miopía, que causaba estragos entre la población. Le recuerdo tratando de explicar el fichaje de Neymar, insistiendo una y otra vez en que el brasileño había costado "57,1 millones y punto", y todavía se me pone la piel de gallina. Tal y como yo lo veo, Bartomeu es una bendición para el madridismo. Si yo fuera Florentino Pérez removería cielo y tierra para que Bartomeu continuara en el puesto muchísimos años más. Tener a alguien tan inepto como Bartomeu en la presidencia del Barça, que es el máximo rival nacional de los merengues, es algo que evidentemente conviene al Real Madrid.

En el Real Madrid también se quería mucho a Joan Gaspart, el presidente culé que una noche se acostó con Figo en su plantilla y a la mañana siguiente se levantó con el portugués vestidito de blanco y con Florentino a su izquierda y don Alfredo di Stéfano a su derecha. No me extraña en absoluto que Leo Messi quiera salir de ahí pitando cuanto antes... pero ahora mismo en este Real Madrid no tendría sitio. Hace un par de temporadas sí, pero ahora no. Hace un par de temporadas el Madrid intentó el asalto al jugador argentino, que no se cerró en absoluto en banda pero que al final se echó para atrás. Ahora, como digo, este Messi, el que vaga por los campos de España como un alma en pena, no tendría sitio en un Real Madrid que va como un cohete.

Ayer, cuarenta y ocho horas después de que Messi asomara la patita en la entrevista televisiva más triste que recuerdo (él despatarrado, el entrevistador medio dormido, una habitación en penumbras...), reaccionó al fin Bartomeu, el Mister Magoo del Barça, para acusar a Madrid de todas las desdichas que le pasan al crack argentino. A Mister Magoo, que era tan caballeroso y educado como Bartomeu, le pasaba más o menos lo mismo y era capaz de confundir una alcantarilla con la entrada del Metro o un semáforo con un guardia. Pero Mister Magoo tenía a su sobrino Waldo, que le acompañaba a todos sitios para que no se perdiera, mientras que Bartomeu tiene a su alrededor a Laporta, Farré o Benedito. Florentino, por favor, échale una mano a Bartomeu, hazlo por el Real Madrid.

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