El penúltimo raulista vivo

El Milan decide esperar a Ronaldo

Pues a mí, qué quieren que les diga, lo de Ronaldo me parece un negociazo. Al fin y al cabo se trata de una apuesta: Capello y el Real Madrid apuestan a que ya no se le puede sacar más jugo al jugador, y Galliani –que no Ancelotti, que no le quiere– y el Milan apuestan a que pueden volver a hacer de él un jugador de fútbol en el plazo de un año y medio. Si, además de ahorrarse su ficha y su presencia, muy dañina para algunos de sus compañeros, el Madrid se embolsa diez millones de euros, a mí lo de Ronaldo me parece un auténtico negociazo. El Milan, eso sí, parte con la ventaja añadida de la motivación extra que tendrá el "9" brasileño por dejar en mal lugar a su antiguo club. Sin embargo, si yo tuviera que apostar por alguien, lo haría claramente por Fabio Capello. El Real Madrid, como decía el otro día Mijatovic, no puede seguir esperando a este jugador. Parece que el Milan sí.

Anoche estuvo con nosotros en El Tirachinas Vicente del Bosque. El ex entrenador del Real Madrid, el primero que tuvo Ronaldo a su llegada a la "casa blanca", dijo que a él le parecía un lujo innecesario prescindir de un futbolista de esa talla. Cabe reseñar aquí, sin embargo, que el Ronaldo que conoció Del Bosque y con el que tuvo que trabajar todos los días, es un Ronaldo diferente al que se ha encontrado Capello. Para empezar, el Ronaldo de Vicente tenía cuatro años y seis kilos menos. La situación del club, con los mejores Figo y Zidane, era también muy distinta. La motivación del brasileño, recién fugado del Inter, notablemente superior. Aquel Ronaldo conservaba todavía aspiraciones futbolísticas, éste carece totalmente de ellas. Si el Milan le motiva me alegraré mucho por él.

Por otro lado, Del Bosque y Capello representan la noche y el día de los entrenadores. Nunca oí a Del Bosque decir en público nada malo de un futbolista suyo, más bien al contrario. Capello, que también ha cambiado mucho en los últimos diez años, ha llegado a un equipo derribado y en crisis. El mismo parece estar sufriendo claros síntomas de aluminosis deportiva. Ronaldo es un jugador especial que requiere un trato especial, un cuidado y unos mimos que nadie está dispuesto a dispensarle ahora mismo en el estadio Santiago Bernabéu. Sólo puedo añadir que le deseo a Ronaldo que se lleve a Italia tanta paz como descanso deja en España. Esperaba mucho más de él. Echando la vista atrás, y teniendo en cuenta el futbolista de que se trata, habrá que calificar su segunda etapa en el fútbol español como mediocre. Si Carlo Ancelotti es capaz de resucitarle, yo le haré la ola. En Milán, de entrada, hay menos garitos y más niebla que en Madrid. Es otro dato a tener en cuenta.
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