El penúltimo raulista vivo

El mejor Varane dentro, el peor Xavi fuera

Dentro de muchos años, cuando Varane haya pasado a la historia como uno de los mejores defensas centrales del mundo, diremos que Raphaël se coronó definitivamente un 30 de enero de 2013 ante el Barcelona en Copa, y nos referiremos a Zidane, su descubridor, y a Mourinho, su protector, como dos de los pilares de su construcción como futbolista de élite. Fue Zinedine quien dio el queo pero ha sido indudablemente Mourinho el encargado de tenerle en barbecho el tiempo necesario para que dé el salto sin temor, apartándole de una presión innecesaria y tranquilizándole ante el lógico ímpetu de un chaval que lo que quiere es jugar ya. Ayer Varane dio una auténtica exhibición de colocación e intuición, hizo siempre las cosas fáciles y, por si todo ello fuera poco, corroboró que en ataque también es peligroso. Un 10 para el francés. Por cierto que albergo pocas dudas acerca de que la nueva táctica del antimadridismo militante será a partir de ahora el elogio a Varane con el único propósito cierto de desactivar a Pepe. Ya lo verán.

Fue un partidazo sin duda. La primera parte para el Real Madrid y la segunda para el Barcelona. Si el Madrid hubiera aprovechado sus ocasiones en los primeros 45 minutos probablemente habría dejado vista para sentencia la eliminatoria, y al revés con el Barcelona. Me parece que el 1-1 deja las cosas más o menos donde pretendía Mourinho y como prueba de esto que digo ofrezco las declaraciones de Xavi quejándose amargamente del árbitro al final del partido. Gracias a Dios que Hernández, que es un pedazo de futbolista, engaña cada día que pasa a menos gente: Xavi no es un ejemplo fuera del campo sino más bien todo lo contrario; es hipocritilla y ciniquillo, chinchón y repelente, acusica y Jaimitillo, lo tiene todo. En el polo opuesto a Xavi está el señor Carles Puyol, ante quien no tengo el menor inconveniente en quitarme el sombrero.

En Barcelona habían previsto un paseo militar en el Bernabéu y aún están digiriendo que no fuera así. Enfrente un Real Madrid sin Casillas, Marcelo, Coentrao, Di María, Pepe y Ramos. Lo que corroboró el 1-1 de ayer es que la distancia en la Liga entre el primero y el tercero es absolutamente irreal y tiene mucho que ver, si no todo, con el gran momento de forma arbitral por el que atraviesa el equipo culé, una situación que es perfectamente cuantificable. Y lo que, independientemente de lo que suceda en la vuelta, también viene a certificar el partido es que don José Mourinho ha frenado en seco la tendencia y que el Real Madrid (incluso con la baja de 6 titulares) es el único equipo capaz de hacer frente al mejor Barcelona de la historia. Por eso quieren sacar de aquí a empellones al portugués.

A continuación