El penúltimo raulista vivo

Entrenadores, mentiras y cintas de vídeo

Por el Real Madrid han pasado desde el año 2000, el primero de Florentino Pérez como presidente del club blanco, doce entrenadores: Del Bosque, Queiroz, Camacho, García Remón, Luxemburgo, López Caro, Capello, Schuster, Ramos, Pellegrini, Mourinho y Ancelotti. ¿Muchos? ¿Pocos?... Para saber si el club blanco es como aseguran esa terrible máquina trituradora de entrenadores y Pérez el nuevo Atila de los banquillos deberíamos hacer el sano ejercicio de tomar como referencia a otros clubes importantes del fútbol español. En los últimos quince años, el Barça ha tenido once entrenadores, a saber: Serra Ferrer, Rexach, Van Gaal, De la Cruz, Antic, Rijkaard, Guardiola, Vilanova, Roura, Martino y Luis Enrique. ¿Y el Atleti? ¿Cuántos entrenadores ha tenido el Atleti desde 2000?: Zambrano, Alonso, Cantarero, Aragonés, Manzano, Ferrando, Bianchi, Murcia, Aguirre, Abel Resino, Denia, Sánchez Flores, otra vez Manzano y, por fin, Simeone. Me salen catorce.

Salgamos fuera de España. ¿Cuántos entrenadores habrá tenido la Juventus desde 2000?... ¡A contar!... Ancelotti, Lippi, Capello, Deschamps, Corradini, Ranieri, Ferrara, Zaccheroni, Delneri, Conte y Allegri. Once. ¿Y el Bayern? ¿Cuántos entrenadores habrá tenido el Bayern desde que Florentino Pérez llegó a la presidencia del Real Madrid?... Hitzfeld, Magath, de nuevo Hitzfeld, Klinsmann, Heynckes, Van Gaal, Jonker, otra vez Heynckes y Guardiola. Nueve. Estos son datos objetivos y, por lo tanto, no discutibles. La razón que lleva a algunos periodistas a incluir en la lista de Florentino Pérez como destituido a Camacho, que dimitió después de un mes de competición, y a García Remón, que le sustituyó porque en ese momento era su segundo, y a no incluir en la del Atleti a Zambrano, Alonso, Cantarero, Murcia, Bianchi o Aguirre puede ser por un doble motivo: porque no les consideren entrenadores o porque quieren dejar en ridículo al presidente del Real Madrid. Yo me inclino por esto último puesto que Bianchi ha ganado siete veces la Liga de Argentina, cuatro Copas Libertadores y tres Copas Intercontinentales, de forma que sí se le podría considerar en principio como entrenador de fútbol.

Lo que (salvo evidente afán malicioso y ganas de hacer daño por parte de quien los interprete) debe desprenderse de los datos anteriormente expuestos es que todos los clubes (excepción hecha del Arsenal a cuyos propietarios parece no inquietarles demasiado estar diez o quince años sin ganar nada) y todos los directivos, los de aquí, los de allá, los de acullá y los de allende los mares, reaccionan de un modo similar cuando su equipo no logra los objetivos inicialmente previstos y, al final, acaban echando al entrenador. Hay veces incluso que, como pasó con Heynckes en el Bayern, el club prescinde de su técnico después de ganarlo todo; y otras en las, como le sucede a Luis Enrique con el Barça y a pesar de que las persepectivas son magníficas, es el propio entrenador quien se piensa si le merece la pena seguir dirigiendo a una plantilla en la que manda un jugador. Pero, salvo aquí, de todo esto no leerán nada por ahí.

En la portada del diario As de hoy puede leerse un amplio "No lo sé". Una periodista de El País le preguntó a Florentino Pérez por los motivos que había para prescindir de Ancelotti y él respondió con un "... pues no lo sé". Pero claro que lo sabe, lo sabemos todos, también lo sabe la periodista que hizo esa pregunta. Ancelotti pasará a la historia del club blanco como el entrenador que logró La Décima, sí, pero tan cierto es eso como que el italiano decidió contar sólo con doce o trece futbolistas de una plantilla de veintitantos jugadores y que el equipo llegó muerto físicamente al último tramo de la temporada. Traducción: innumerables lesiones. Se equivoca quien piense que Florentino Pérez va a sacar en público la lista de agravios de un entrenador para solaz del periodismo, de ahí que respondiera "no lo sé".

¿Acierta Florentino Pérez prescindiendo de Ancelotti?... Yo sí que no lo sé, no tengo ni la más remota idea. Tampoco lo sabe Florentino Pérez. Para responder a esa pregunta habrá que esperar al mes de junio de 2016 porque en un club como el Real Madrid se acierta... cuando se gana. Es curioso, o ya no tanto, pero quienes encabezaron la manifestación contra Mourinho porque el portugués no consiguió títulos en su último año como entrenador vuelven a liderarla ahora a favor de Ancelotti alegando que lo importante son los proyectos. "Los proyectos", qué lírico. Quienes, después de varias temporadas del equipo cayendo en cuartos de final de la competición, descalificaban a Mourinho llamándole despectivamente "semifinalista" resaltan ahora que Ancelotti haya llegado hasta las semifinales de la Champions. Y el caso es que, por ingenuidad o por pura y dura desinformación, hay gente que se lo cree. Hay gente que se cree que, a diferencia del resto de directivos del fútbol mundial, Florentino Pérez es el Atila de los banquillos, que no cree en los proyectos, que odia a los entrenadores y que sólo echa a Ancelotti por llevarle la contraria a los jugadores y a la afición. Allá cada cual. A mí también me cae muy bien Ancelotti. Y siempre le estaré agradecido por La Décima. Yo también creo que es un buen entrenador. Pero resulta que el presidente de un club que tiene 500 millones de euros de presupuesto esperaba algo más. De ahí precisamente el "impulso" y el "no lo sé".

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