El penúltimo raulista vivo

El imperio culé contraataca

Menudo fichaje imperialista el del Barcelona de baloncesto. Si al final los clubes llegan a un acuerdo, Ricky Rubio será traspasado del Joventut al club azulgrana por 3,7 millones de euros, convirtiéndose así en el más caro de la historia de la ACB. Parece que el Real Madrid llegó a los 3,5 millones y hubo quien aseguró en su día, aunque eso está por confirmarse, que podría pagar hasta 4, pero a Rubio, que estaba dispuesto a recogerlo todo y marcharse a jugar a los Estados Unidos de América, le entró el canguelo y no se atrevió a pillar el Puente Aéreo por miedo a abandonar el núcleo familiar. La verdad es que Ricky quedó como Cagancho en Almagro ante su afición de toda la vida. Recuerdo un reportaje que hicieron por las calles de Badalona y le decían de todo menos bonito. Si Villacampa cobra finalmente lo suyo, Laporta habrá pagado por Ricky 1,9 millones de euros más de los que el Madrid pagó en su día por Raúl López y Brad Oleson, y 2,2 millones de euros más de los que tuvo que abonar al Estudiantes para hacerse con los servicios de Felipe Reyes.

El imperio culé contraatacará también con Dmytro Chygrynskiy. El Shakhtar Donetsk, que probablemente no se haya visto en otra como esta, percibirá del Barça entre 25 y 27 millones de euros. Al futbolista le ha entrado semejante ataque de responsabilidad ante el imprevisto desembolso culé que vendrá a España por menos dinero del que cobraba en Ucrania. Treinta millones de euros entre Ricky y Dmytro, y Zapatero, el de los verdes, el otro de Convergencia, la vicepresidenta económica y el del partido independentista de Carod sin decir esta boca es mía. Será, digo yo, porque en el fondo su boca tampoco les pertenece porque cuando el Madrid contrató a Ronaldo y Kaká bien que la abrieron (y hasta pudimos verles las endodoncias) para criticar la ética de esos fichajes en unas circunstancias económicas tan malas y con tantos parados. Luego volvieron a cerrarla con Ibrahimovic y hasta hoy. El paro sigue subiendo, el Barça sigue fichando y el de los verdes continúa en Babia.

Si Valdano ha hecho esas declaraciones a DPA en respuesta a las que hizo en su día Laporta habrá que convenir que el director general madridista se recrea mucho en la suerte o es de efectos retardadísimos. Pero en realidad Valdano no ha dicho nada que no se supiera ya: el Barcelona mira desde Cataluña hacia adentro y el Real Madrid lo hace desde España hacia afuera. Esto es así desde hace más de medio siglo, yo creo que desde que Di Stéfano llegó, vio, venció y el Real ganó cinco veces consecutivas la Copa de Europa. Al Barça tampoco le ha ido del todo mal al insistir machaconamente en eso del equipo oprimido, resistente al poder y mártir de las libertades y la cultura. En el fondo, puro marketing. Laporta, y Gaspart y Núñez en mucha menor medida, son fruto precisamente de esa campaña publicitaria. Pero Valdano tiene razón: el Barça mira hacia adentro y el Madrid hacia afuera. Por eso el Real es el equipo de España. 

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