El penúltimo raulista vivo

El hombre del brazo de oro

1.- En los campamentos de la Generalitat prohibieron a los niños ver los partidos de España, y en la emisora pública balear IB3 Radio se impidió a los profesionales que abrieran el bloque de deportes con las noticias del Mundial aduciendo "criterios de proximidad"... ¡Claro, como Sudáfrica queda tan lejos!... Han transcurrido unos pocos días desde del éxito histórico de nuestra selección nacional y ya nos hemos encontrado con dos ejemplos que sonrojarían a los mismísimos sierraleoneses. ¿Qué será lo próximo que conozcamos?... No me extrañaría que en las próximas 48 horas saliera un vecino de Carod afirmando que le vio en el tejado intentanto boicotear la señal de televisión. Lo dicho: el éxito del Mundial ha hecho un daño tremendo a los enemigos de España. Seguro que seguirán apareciendo más casos esperpénticos como estos.

2.- Como suele ser habitual por estas fechas, asistimos impávidos al mercadeo de futbolistas. La lista que Osiris tiene a bien actualizar casi a diario con los nombres de aquellos jugadores a quienes se ha vinculado en uno u otro momento con el Real Madrid está próxima a alcanzar la mágica y redonda cifra de cien. El último es Thiago Silva, el defensa central del Milan; su representante, un señor que se apellida Tonietto, dice que "sólo su brazo vale 10 millones de euros". Me surgen tres preguntas; la primera: ¿cómo habrá llegado mister Tonietto a ese cálculo tan exacto?; la segunda: ¿estaría dispuesto a venderle al Madrid sólo el brazo?; la tercera: ¿se dejaría Thiago?... De jugadores sordomudos sí existen referencias pero de mancos aún no. Será cuestión de pensárselo.

3.- El otro día visitó la redacción de Esquire en Madrid el director de arte George Lois, todo un personaje. Lois fue responsable entre otras de la famosa portada en la que Muhammad Ali aparecía como San Sebastián mártir. Hace tiempo que los gurús del periodismo eligieron aquella portada como la tercera mejor de toda la historia. Lois estuvo en el Instituto Europeo de Diseño y, casi octogenario, exhibió una vitalidad a prueba de bombas. Esa es la buena noticia, la mala ha sido el fallecimiento del periodista, comunicador, promotor y loco por el boxeo Javier Azpitarte. Aún hoy, cuando la gente se entera de que soy buen amigo de Jaime Ugarte, me recuerdan aquel tándem que creó escuela en Tele 5 durante la década de los 90: "¡sí, hombre, sí... Ugarte y Azpitarte!"... Descanse en paz.

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