El penúltimo raulista vivo

El gran triunfador

Acerca de la final de la Copa del Rey que al parecer ganó, según mis últimos informes, el Real Madrid, imponiéndose, tal y como atestiguan todos y cada uno de los especialistas en tan sesuda materia, al mejor Barcelona de toda la historia, me gustaría decir lo siguiente:

1.- El gran triunfador es José Mourinho, y la gran decepción es, por este orden, para el director del colegio de Lugano y para aquellos falsos intelectuales que llevan trabajándose con denuedo al club, y más concretamente al presidente Florentino Pérez, con artículos de opinión y programas de radio, tendentes todos ellos a torpedear la figura del entrenador, y no por motivos futbolísticos sino simple y llanamente porque no le tragan o cae mal.

2.- Cada vez tengo más claro que, del mismo modo que Peter Jackson rodó de golpe la trilogía de El señor de los anillos, Mourinho ha preparado los cuatro partidos contra el Barcelona como si fueran uno solo, una eliminatoria de 6 horas en la que intentará sorprendernos poco a poco, poco a poco... El partido de Liga tenía como principal objetivo demostrarles a sus jugadores que la diferencia con el equipo catalán no era en absoluto la del tan cacareado 5-0 y que, siendo fieles a su método, saliendo concentrados al campo y no perdiendo ripio, podían competir de tú a tú con los culés. Ayer, al menos durante los primeros cuarenta y cinco minutos, pudimos ver un Real Madrid muy distinto al del sábado, y el morbo consiste ahora en saber qué estará preparando el técnico portugués para los dos partidos de Champions.

3.- Mourinho, que ayer insistió en que sigue tratando de cambiar algunas cosas en el club, sale, como decía, reforzado. Doy por hecho que Valdano seguirá siendo la "sonrisa del régimen" porque así lo quiere Florentino, pero de fútbol únicamente debe hablar y opinar el entrenador, y sus opiniones han de resultar decisivas a la hora de tomar decisiones de futuro. Mourinho entrenador, Valdano portavoz y Pardeza ejecutor de lo que ordene Mourinho. Aquí hay bomberos de primera, de segunda y de tercera, y así no volverán a pisarse la manguera.

4.- Esta mañana he oído aplicadas al Barcelona frases tan grandilocuentes como "fin de ciclo", "fin de tendencia"... Chorradas. Este Barcelona es un equipazo, el mejor del mundo jugando a una cosa, esa cosa a la que no quiere jugar Mourinho porque no le conviene, y en mi opinión sigue siendo el gran favorito para alcanzar la final de la Champions y ganarla. Pero la principal virtud que tiene la victoria de ayer, lograda en un torneo considerado tradicionalmente menor por el madridismo, es que ha hecho sangrar a Danny Dravot y éste ya no tiene tan claro que sea verdaderamente un dios: los dioses no sangran.

5.- Ya está dicho: la final fue un partidazo. Y espero sinceramente que la batalla no deje secuelas ni genere mal rollo entre los internacionales, pero Xavi, Iniesta o Villa deben entender que, cuando no coinciden defendiendo la de España, Ramos, Albiol o Casillas se parten la cara por una camiseta que no es la blaugrana. Iker, por cierto, estuvo sensacional y resultó determinante en ese complicadísimo tramo del partido en el que el Barça demostró de lo que es capaz... si juegas a lo que quiere Guardiola.

6.- Aún quedan tres horas más del Madrid-Barça y hoy, tras el espectáculo al que pudimos asistir ayer, no me apetece hablar de los pitidos al himno y al Rey o la confirmación por parte del capitán del Real de que Piqué dijo lo que dijo en el túnel de vestuarios. Quiero decir, eso sí, que me encanta Pepe, y que creo que está siendo un gran acierto esa variación táctica que ha adelantado unos metros su posición sobre el campo. Dicen que Pepe "rasca", pero Alves, Busquets y Piqué no reparten caramelos precisamente. El jugador portugués tuvo un gesto feísimo al hacer un corte de mangas nada más marcar Cristiano, pero inmediatamente pidió perdón. Aún estamos esperando a que lo haga Messi, ese cúmulo de virtudes. Y, yendo más atrás en el tiempo, Giovanni e incluso Schuster.

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