El penúltimo raulista vivo

El gallo Messi quiere más caracoles

En el campo científico, los gallos han sido los responsables de uno de los más grandes avances en nuestro conocimiento del comportamiento animal. Los pollos y las gallinas muestran un comportamiento social sofisticado y está comprobado que pueden reconocer a cien individuos... y recordarles a todos. Les gusta divertirse, tienen sentido del humor y hasta se enamoran. Y también se enfadan. Según el doctor Bernard Rollin, profesor de Ciencia Animal en la Universidad Estatal de Colorado, cualquiera que haya convivido con gallinas reconocerá diferencias en la personalidad de cada una de ellas. El gallo alfa o dominante se da perfecta cuenta cuando hay un elemento que le incomoda y decide sacar del grupo al macho joven que se comporta de forma descontrolada o alocada. De ahí viene justamente eso que los seres humanos no paramos de repetir una y otra vez: "No es bueno tener dos gallos en el mismo gallinero".

Los Messi quieren mejorar su contrato. Otra vez. La última fue en el mes de febrero. Entonces la cláusula de rescisión de Leo se mantuvo en doscientos cincuenta millones de euros y su sueldo anual se quedó en quince. Era la sexta renovación del jugador argentino en apenas ocho años. Desde la directiva culé quieren dar apariencia de normalidad a esta extravagancia y repiten machaconamente eso de que Messi es el mejor del mundo. También sobre eso habría debate porque para mí el mejor futbolista del mundo es Cristiano aunque el fondo de la cuestión no sea ciertamente la calidad del argentino, que es a todas luces sobresaliente, sino el soberano ridículo que supone bailar al son que toca la familia del crack. En el Barcelona creen que tienen a Leo Messi cuando es justo al revés y es el jugador quien tiene al Barcelona.

Dos cosas han variado de febrero a agosto . La primera es el lío de Messi con la Hacienda pública española y la segunda es la incorporación al gallinero culé de Neymar, que ha venido dándose teóricamente cuenta de quién manda, sí, que ha llegado siguiendo las miguitas de pan que dejaron antes que él Eto'o, Ibrahimovic, Bojan o Villa, sí, que se ha puesto la camiseta azulgrana y ha repetido hasta la saciedad que Messi es el número uno, sí, pero que nadie sabe cuánto ha costado ni tampoco qué dinero cobra. Nadie salvo, al parecer, los Messi, convertidos en una auténtica máquina trituradora de contratos. El esperpento es mayúsculo, más aún cuando en el club presumen de no tener dinero ni siquiera para fotocopias. El precio real de Neymar continúa siendo el secreto mejor guardado pero da la sensación de que ni siquiera sus propios compañeros creen a Rosell cuando dice que costó cincuenta y siete millones. Y alguna gallina ha debido chivarle al macho alfa que el nuevo gallo cobra más.

PD: ¿Seguro que Florentino Pérez, que está dispuesto a pagar cien millones por Bale, sería incapaz de afrontar un fichaje de doscientos cincuenta?... A lo mejor el gallo también está jugando a eso. ¿Se imaginan la cara de Rosell?...

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