El penúltimo raulista vivo

El disputado voto del señor Iker Casillas

Lo primero que tengo que decir acerca de la intención de voto de Iker Casillas para el Balón de Oro hecha pública por los compañeros de SportYou es que este maldito premio se está convirtiendo en otro generador de mal rollo más en nuestro país. Y mi análisis del por qué de esta situación está muy claro: el Real Madrid se ha atrevido (y está consiguiendo) disputarle la primacía en España y en Europa al mejor Fútbol Club Barcelona de la historia según todos los especialistas en la materia consultados. Lo segundo que tengo que decir es que Iker aún no ha emitido oficialmente su voto de modo que la información que aparece publicada hace referencia a un deseo expresado por el capitán del Real Madrid y filtrado por el entorno del portero merengue o por él mismo (porque de lo contrario SportYou no se arriesgaría a tirarse a la piscina) a dicho medio de comunicación.

Tiene toda la pinta de que, consciente de que rugirá la marabunta, Casillas está preparando al personal para lo peor, luego es plenamente consciente del revuelo que originará su decisión. Debatamos pues acerca de la intención de voto expresada al parecer en privado por Iker Casillas para el Balón de Oro y hecha pública como no podía ser de otro modo por SportYou; polemicemos acerca de un premio que, según lo veo yo, no sirve para nada más que para enfrentar a los unos con los otros, a aquellos con estos y a todos con todos. No creo tampoco que, desde el punto de vista de la especial idiosincrasia española, ayudara demasiado a arreglar las cosas el hecho de que la elección fuera secreta y no se supiera por lo tanto qué se vota; sería incluso peor porque se podría mentir directamente mientras que, siendo públicas y notorias las votaciones, al menos ahora conoceremos si el medio de comunicación estaba en lo cierto o si quién filtró erró con su pronóstico.

Yo creo que, por mucho que Iker vote como capitán de España y no como capitán de su club, el portero madridista se equivocaría votando a Ramos, Cristiano y Xavi. No se equivocaría Casillas porque Sergio no haya realizado un temporadón, no, sino porque él sabe mejor que nadie que su compañero de la defensa no tiene ninguna posibilidad de discutirle el Balón de Oro... a Lionel Messi. Su voto no es más o menos torpe porque le birle un miserable punto a Cristiano (no creo que Ronaldo vaya a ganar o a perder el premio de las narices por un puntito de nada) sino porque reaviva el debate de su falta de sintonía con el crack del Real Madrid, que es su equipo. Tal y como yo lo veo, la elección pública de Iker con ese sandwich que ha formado con el pan de dos españoles, uno del Madrid y otro del Barça, y el jamón del único jugador capaz de discutirle en serio el premio a Messi, no puede ser política al cincuenta por ciento (nadie va a creerse que él no piense que el argentino está entre los tres mejores futbolistas del mundo) sino al cien por cien. Y ahora queda lo mejor: la elección de Vicente del Bosque. Más madera...

A continuación