El penúltimo raulista vivo

El catacrack del crack

Salvo Roberto Carlos, que probablemente haya sido el extranjero más rentable de la historia del club blanco por detrás del gran Alfredo di Stéfano, no se puede decir precisamente que los brasileños hayan triunfado en el Real Madrid. Es extensísima la lista de jugadores de aquel país que aquí no pasaron de medianías: Vitor, Ze Roberto, Rodrigo, Julio César, Conceiçao, Cicinho, Robinho, Emerson... De Ronaldo, que siempre contó con el beneplácito popular, no creo que pueda decirse que marcara una época, aunque los casos más sonados de catacrack del crack hayan sido sin duda los de Didí, que llegó al Madrid con la aureola de haber sido el mejor del Mundial del 58 y se fue habiendo marcado 6 goles en 19 partidos de Liga, y el más reciente de Kaká, reconocido a nivel mundial pero que lleva dos años sin rascar bola.

A Savio Bortolini, que era un jugador de auténtica filigrana, y a Ricardo Rocha, que era todo arrojo y pundonor, habría que colocarles en un grupo intermedio, y de Marcelo, que acaba de despertar gracias a Mourinho, creo que se pueden esperar grandes cosas. De Pepe, que nació brasileño pero que decidió nacionalizarse portugués, no digo nada. El caso es que cuando aseguran que Florentino Pérez está empeñado en contratar a un chavalín de 19 años que se llama Neymar y que es buenísimo-buenísimo, servidor se echa a temblar. Porque buenísimo-buenísimo ya decían que era Robinho, y cuando el Madrid llegó a un acuerdo con el Milan por Kaká fue también con la condición de que le estaban vendiendo al jugador buenísimo-buenísimo que había conseguido que temblara Italia.

Tiene razón quien diga que no he visto ni medio partido de Neymar. En los vídeos se puede apreciar que es el típico jugador brasileiro: gambeteador, fino, hábil, creativo... y capaz de abandonar el terreno de juego porque sus compañeros no le dejan tirar un penalti. Demostrado ha quedado, y a algunas de las pruebas anteriores me remito, que una cosa es regatear con el Santos en el estadio Morumbi y otra bien distinta hacerlo con el Real Madrid en el Reyno de Navarra. Digan lo que digan, la opción lógica y razonable es echar el resto por Agüero, que es un pedazo de futbolista, está felizmente casado y lleva un montón de tiempo jugando en Europa, por mucho que Gil Marín lo considere un movimiento hostil. Y si al Madrid le interesa tanto Neymar, que se asegure sus servicios de cara al futuro y le aguante otro ratito más en Brasil. Si es tan buenísimo como dicen...

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