El penúltimo raulista vivo

El "caso Kepa" terminará... cuando se acabe

Como a mi amigo Paul Tenorio, a mí también me llama mucho la atención que haya periodistas deportivos que critiquen a la Grada de Animación del Real Madrid, que se diga de ella que apoya al dictado o que sus cánticos son fingidos, y que, sin embargo, esos mismos periodistas miren concienzudamente (porque uno debe querer no mirar) hacia otro lado con la cantidad de ultras que aún campan por sus respetos por los campos de España sin que nadie mueva un dedo. Ni uno. No me extraña tanto que los ultras expulsados en su día del Bernabéu se mofen de sus "herederos" tildándolos de infantiles o acusándolos de trabajar para Florentino Pérez, sí me extraña empero que un sector del periodismo deportivo español compre esa mercancia aún a sabiendas de que está caducada. Bueno, en realidad nada de lo anteriormente expuesto me extraña lo más mínimo porque de un tiempo a esta parte (25-30 años) todo vale contra el Real Madrid, todo, también el asunto de la violencia y el fútbol.

Por eso tampoco me extraña que, después de haber reconocido que se está negociando en mitad del campeonato con el entorno de Griezmann, que es el jugador franquicia de uno de sus competidores por la Liga y que además tiene contrato en vigor, el Barça quede exonerado y al Real Madrid quieran dejarle en evidencia por el "caso Kepa". Mucho menos me extraña que, después de que el director deportivo del club catalán se hiciera una foto con un futbolista de Gremio, en este caso Arthur, otro jugador con contrato en vigor, vistiendo la camiseta azulgrana, de aquello no quedara ni rastro y sea ahora el Real Madrid culpable de la mayor felonía del fútbol mundial por el "caso Kepa". Tampoco me extraña que hayan tenido poco vuelo en España (ya se sabe que nosotros ponemos la lupa donde nos interesa) las acusaciones de Klopp contra el Barça por el acoso a Coutinho y que sea sin embargo el Real Madrid quien deba responder de inmediato por su interés por Kepa.

A ver, molondros de mis entretelas: la diferencia fundamental entre los casos de Griezmann, Arthur, Coutinho y Kepa es que los tres primeros tienen contrato en vigor con sus respectivos clubes (hasta 2022 los dos primeros y hasta 2019 el tercero) mientras que Kepa acaba su contrato con el Athletic Club de Bilbao dentro de 6 meses y, por lo tanto, puede negociar con cualquier club de fútbol del mundo (y ahí, según mis cálculos, sí que estaría incluido el Real Madrid) desde hace 6 días. Es cierto que la situación de Kepa resulta ahora mismo incomodísima y, por lo que tengo entendido, el Real Madrid piensa solucionarla próximamente, pero el chico ha tomado una decisión y no ha querido negociar con el Athletic Club y sí ha querido hacerlo con el Real Madrid. Ni a Franz Kafka, que en España habría sido un escritor costumbrista, se le habría ocurrido la originalidad de pensar (y mucho menos dejar por escrito) que Florentino Pérez o José Ángel Sánchez tendrían que haber informado a Urrutia o a Ciganda de los libres movimientos que Kepa quiera realizar por la Unión Europea. "¿Cuándo terminarás?", le pregunta el papa Julio II a Miguel Ángel en "El tormento y el éxtasis" cada vez que éste pasa por debajo de la Capilla Sixtina; "Cuando acabe", responde el genio. ¿Cuándo terminará el "caso Kepa"?... Pues cuando se acabe.

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