El penúltimo raulista vivo

El Barça como obsesión blanca

Las casas de apuestas vuelven a dar al Barcelona como favorito para la Liga. Barça primero, Real Madrid segundo y, por detrás del Madrid, el vacío, un pozo sin fondo, el abismo negro. Porque, por si no lo saben, la todopoderosa Liga española, la Liga de las estrellas, volverá a ser esta temporada nuevamente una Liga de dos, el Barcelona y el Real Madrid. No parece que Sevilla -que ayer se pegó uno de esos batacazos que se recuerdan durante muchos años- Valencia o Atlético de Madrid, candidatos a ser terceros, cuartos o quintos, estén en condiciones de enfrentarse a un equipo que juega de memoria y a otro que no tiene inconvenientes en traerse a lo mejorcito del mercado. El Barcelona vuelve a partir como favorito mientras que al Madrid, pese a Mourinho, le dan otra vez el papel de secundario. Y eso duele.

Solía decir el veterano político Giulio Andreotti que lo que desgastaba era estar durante mucho tiempo en la oposición y no en el Gobierno. Si alguien podía saberlo bien era él puesto que estuvo en todos y cada uno de los Gobiernos italianos que se fueron formando a lo largo de cuatro décadas. La verdad es que yo no veo ni mucho menos desgastado al Barcelona sino en plena forma, arrancando de nuevo la Liga como un verdadero cohete; y al Real Madrid le veo otra vez realizando la pretemporada durante el campeonato, cosiendo las costuras que se le van soltando, experimentando y buscando el mejor once titular posible. Por eso no estoy de acuerdo con Iker Casillas cuando afirma que el Barcelona no puede ser una obsesión para ellos. ¿Cómo que no?...

El Barcelona sí debe ser una obsesión para el Madrid, tiene que ser una obsesión para el Madrid porque el productor teatral vuelve a darle el papel de galán al equipo azulgrana mientras que para el Real queda el de secundario con gracia. El resto, como decía, son meros figurantes, relleno, carne de cañón. El Barcelona tiene que ser una obsesión para el Real Madrid porque ahora mismo ocupa el puesto que los merengues han tenido durante muchos años, sus jugadores son codiciados en Europa entera y están en todas las quinielas para ser elegidos los mejores del mundo y el fútbol que practica es la envidia de todos los aficionados. La pregunta que yo me hago es cuánto tiempo más aguantaría el Real Madrid sin llevar un título a sus vitrinas, y cuando hablo de títulos me refiero, por supuesto, a Copa de Europa y Liga, nada más. Naturalmente que el Barça debe ser una obsesión para el Madrid, aunque duela, aunque suene a raro, aunque no sea lo habitual. Esa es la única forma de darle la vuelta a la tortilla.

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