El penúltimo raulista vivo

El Barça ante el abismo

Son tantos y tan continuados los ejemplos de maltrato y falta de respeto por parte del periodismo deportivo hacia el Real Madrid, y significadamente hacia la figura de su entrenador y hacia algunos jugadores, que a veces me resulta imposible no ponerme a jugar instintivamente al "¿Y si...?". Por ejemplo: ¿Y si Pepe hubiera hecho la entrada que hizo el atlético Diego Costa el otro día? ¿Y si Ramos, Alonso y Özil hubieran provocado la tarjeta amarilla como hicieron los rayistas Baptistao, Fuego y Casado? ¿Y si Casillas hubiera dicho que al Madrid le faltaba hambre y que veía bajo a Cristiano como hizo el otro día el barcelonista Alves? ¿Y si, en vísperas de un partido vital de Champions, Cristiano hubiera pedido a los aficionados del Real Madrid que no tuvieran fe en la remontada que cedieran sus carnets a otros que sí creyeran como hizo ayer mismo Piqué?...

El mismo día que el Real Madrid gana en Vigo y se sitúa por primera vez en la segunda posición de la Liga, y eso después de haberse clasificado para la final de Copa y derrotado y eliminado de la Champions al líder de la Premier, surge por arte de birlibirloque un acuerdo suscrito entre Florentino Pérez y José Mourinho según el cual éste último abandonará el club pase lo que pase a final de temporada. Y yo, que también tengo alguna fuente aunque no presuma tanto como otros de ellas, digo que eso es falso. Lo que Florentino y Mourinho harán al finalizar la temporada es sentarse para ponerle nota al curso y, dependiendo de los resultados, se decidirá qué hacer. Pero es que esa situación no ha cambiado desde el día que arrancó el campeonato. Es mentira que haya nada firmado. Lo único que hay firmado es un contrato por el cual José Mourinho es el entrenador de la primera plantilla merengue hasta junio de 2016.

Sobre el Barcelona-Milan de esta noche tengo que decir que yo sí creo sinceramente que el equipo catalán puede marcar perfectamente dos goles en noventa minutos. Y tres. Y cuatro, como dice Piqué (¿Y si lo dijera Marcelo?). No creo que quepa hablar en modo alguno de remontada histórica como, todos a una, se han encargado de publicitar convenientemente en la ciudad condal. También creo que el 2-0 de la ida fue absolutamente inesperado y que daba la impresión de que el Barcelona iba a bailar a un club humilde como el italiano y que tiene en sus vitrinas ni más ni menos que 7 Copas de Europa. De los barros de la falta de respeto hacia el rival llegan ahora los lodos de esta situación no tanto complicada como rara, extraña, inusual. El Barcelona puede pasar, claro que sí, pero si no lo hace y cae en octavos... se abrirá de golpe ante él el abismo. El Real Madrid ya pasó por situaciones similares hasta que llegó Mourinho.

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