El penúltimo raulista vivo

El azul-azul de Larrea que España entera ve morado-morado... incluso después de mojado

Hoy se ha convertido en viral un vídeo. En él se ve cómo un marchante de arte, Philip Mould, limpia el cuadro "Mujer en rojo", que ha estado guardado durante 400 años. Lo único que se sabe de la obra es que es el retrato de una mujer de 36 años que fue pintada en 1618 por un autor desconocido. El marchante decidió someter el cuadro a un proceso de restauración que eliminase el barniz y utilizó para ello varios productos disolventes y con aguarrás. Al humedecer la suciedad con el disolvente y retirarla con un bastoncillo, el equipo de Mould descubrió el verdadero color que ocultaba el cuadro. Entonces, viendo el vídeo de Mould, me vino a la cabeza la camiseta que la selección de estrellas de la Liga de Fútbol Profesional, el All Star conocido popularmente como La Roja, llevará en el Mundial del año que viene.

Estaba pensando que podríamos contratar a Philip Moud para que, aguarrás en mano, trabajase el morado que todos vemos para comprobar si, al final, aparece el azul que dice Larrea. Porque Larrea asegura que es azul. La portada de hoy del As iba en esa dirección: "No es morado. Es azul, azul". Azul, azul. Y atención a las declaraciones de ¡Arrea!: "La hemos probado hasta mojada y sigue siendo azul" ¿Y qué esperaba, que una vez mojada se convirtiera en rosa? A ojos de Larrea la camiseta será azul-azul, pero es que ante esos mismos ojos Ángel María Villar era un ejemplo de gestión. A ojos de Larrea será lo que sea pero a ojos del público en general la camiseta de la selección de estrellas de la Liga de Fútbol profesional es morada-morada, y ese morado-morado le recuerda al podemita Iglesias a la II República mientras que la banda lateral nos recuerda a todos a la senyera. Sobre lo que no hay ninguna duda es sobre la equipación de entrenamiento del All Star, que es un claro homenaje al azul y grana del Barça, ese club que, un día sí y otro también, presta su campo para que se ataque impunemente a España, con la que esta selección de estrellas de la LFP ya tiene poca conexión.

El colmo del despropósito es que, al parecer, la camiseta que es morada-morada pero que a Larrea le parece azul-azul y que incluso mojada mantiene ese tono azulado-azulado, es, según cuentan, un homenaje al Mundial de 1994, en el que a España (entonces sí se la podía llamar así) le fue tan bien. En la primera fase, España empató a dos goles con Corea del Sur y a uno con Alemania, ganando después a Bolivia por 3-1. En octavos de final, España se impuso a Suiza por 3-0, y en cuartos perdió con Italia por 2-1. Así que el morado-morado que a Larrea le recuerda un azul-azul incluso después de un prelavado es un homenaje a un Mundial en el que caímos en los cuartos de final. ¿En serio?...

Larrea dice que la camiseta no le gusta al Gobierno de España pero insiste en que el asunto tiene difícil solución porque mañana se distribuye por todas las tiendas y centros comerciales. ¡Acabáramos!... De modo que si a Adidas se le hubiera ocurrido vestir a España con los colores de Superwoman, el asunto no tendría solución porque los camiones de reparto ya habrían salido. Pero, ¿acaso no debería haberse dado cuenta la federación en su momento que ese morado-morado y ese rojo y amarillo recordaban a la II República y a la senyera y que el horno en España no estaba para bollos de diseño? Pero ¡Arrea Larrea! es un hombre de recursos, el MacGyver federativo: ¿que no gusta la camiseta?... Pues se sigue utilizando la vieja hasta que pase la tormenta. Y ojo que, cuando pase, el azul mojado seguirá siendo azul para Larrea mientras que al resto ese morado-morado seguirá recordando a la II República.

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