El penúltimo raulista vivo

El auténtico problema de Diego López

Es falso que el problema de Diego López sea Iker Casillas. El verdadero problema de Diego López son los periodistas que quieren que Casillas juegue en lugar de López y probablemente en lugar de cualquier otro portero del mundo. Habrá quien piense que, al final, la segunda oración es fruto de la primera y que los periodistas que llevan desde septiembre con la cantinela de la portería no lo hacen por creencia personal sino por pura amistad, pero yo eso no lo sé ni lo puedo demostrar... salvo en casos contados. Lo que sí puedo demostrar gracias también a la bendita fonoteca es que periodistas que hace un par de años criticaban a Iker en su momento profesional álgido redoblaron su caza y captura de José Mourinho cuando a éste se le ocurrió sentar al mostoleño. También puedo demostrar gracias a esa misma fonoteca que hubo periodistas que se llenaron la boca afirmando que Mourinho jamás se atrevería a sentar a Casillas y que cuando éste lo sentó se sintieron en la necesidad de triplicar sus críticas al haber quedado con el traserillo al aire.

Tampoco es cierto que a Diego López le dé igual lo que está sucediendo a su alrededor. Diego está harto y cansado. Me atrevería a decir que para él supondría una pequeña liberación el hecho de que Ancelotti decidiera entregarle la titularidad total a Casillas y sigo sin tener claro, y ello a pesar de que él ha dicho que quiere seguir, que al finalizar la temporada no salga de aquí corriendo. Hace mucho que el debate dejó de ser deportivo para convertirse en algo estrictamente personal. La canallada que se ha cometido con Diego al responsabilizarle de las derrotas ante Barcelona y Sevilla es de las que hacen época. No recuerdo a nadie diciendo que Iker fuera responsable del famoso 2-6 ante el Barcelona (entre otras cosas porque no lo fue) en el estadio Santiago Bernabéu. Analizando jugada a jugada, y salvo que ya llegues con el prejuicio de fábrica, resulta imposible decir que Diego tuvo más responsabilidad en las derrotas de la que tuvieron Pepe, Marcelo, Alonso, Bale o Cristiano.

También Ancelotti ha pasado de nuevo de pacificador y hombre templado y gran gestor de vestuarios a "agradaor". El domingo a las ocho y media el Madrid iba a sentenciar la Liga y era claro candidato a la triple corona y el miércoles por la noche el italiano volvía a ser otra vez un hombre sin carácter. ¿A quién tendría que agradar Ancelotti colocando a Diego en Liga y a Iker en Champions y Copa? ¿A quién? ¿A Florentino Pérez?... ¿Alguien se cree en serio que un tipo como Ancelotti, que lo ha sido todo como jugador y como entrenador, aceptaría que alguien le dijera algo?... El debate no ha sido nunca interesante pero es que ahora ya ha pasado a convertirse en perverso. Es tan perverso el debate que, del mismo modo que comprendería que Diego se fuera de aquí echando leches, comprendería también que la alternancia en la portería ya fuera simple y llanamente una cuestión de pura cabezonería del entrenador.

Resulta que si Ramos publica un tuit en apoyo de un jugador del Barça se dice que eso mismo habría provocado un terremoto con Mourinho cuando está al alcance de cualquiera poder comprobar que eso es falso y que con Mou en el banquillo madridista hubo jugadores merengues que mostraron su apoyo a otros culés. Pero Arbeloa tampoco puede publicar un tuit de apoyo a López porque... ¿Por qué? ¿Por qué no habría de mostrar su apoyo un jugador del Real Madrid a otro jugador del Real Madrid?... A mi modo de ver el auténtico problema sigue siendo el mismo que con Mourinho y antecesores en el cargo: un pulso entre la opinión publicada, que quiere mandar, y los máximos responsables del club. Dejando que Mourinho se fuera, el Madrid cambió una paz de pacotilla por una independencia real, y de aquellos barros vienen ahora estos lodos. Tampoco me extrañaría que Ancelotti saliera de aquí pitando. Y entonces, ¿quién?...

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