El penúltimo raulista vivo

El 29-N sí es definitivo... para el Barcelona

Esta vez no puedo estar de acuerdo con Mourinho: el partido del próximo lunes sí es definitivo... para el Barcelona. El Real Madrid llega como líder al Nou Camp y, en el peor de los casos, saldrá a una distancia de dos puntos del equipo azulgrana; por el contrario, si al Madrid le da por hacer un buen partido y se lleva la victoria, saldrá a cuatro puntos de los culés. Para los merengues no es una noticia tan mala llegar a la jornada 14 con dos puntos de desventaja y con el partido de vuelta en el estadio Santiago Bernabéu todavía pendiente; para este Barcelona que no acostumbra a remar contra la corriente supondría un palo muy duro salir de su campo con cuatro puntos de desventaja y la vuelta en Madrid. Porque, tal y como se ha puesto la Liga y sin que nadie se me ofenda, el campeonato parece una eliminatoria de Copa o de Champions entre los dos grandes con otros treinta y seis partidos por medio.

Los amigos de Don Balón me pidieron el otro día un pronóstico para el 29-N y que les dijera también qué jugador pensaba yo que iba a resultar más decisivo. Aposté por el 1-2 (lo siento por aquellos madridistas del blog que me atribuyen una injustificada fama de gafe) y por Cristiano, que tiene muchas ganas de reivindicarse en un partido en el que también compita Messi, como el futbolista del encuentro. Coincido con Gistau, con quien suelo coincidir más bien poco, en que lo sucedido el otro día en el Portugal-España es un ejemplo meridianamente claro de las ganas que Ronaldo les tiene a todos, pero especialmente a Piqué y Puyol. Su "a ver si nos meten ocho a nosotros" es también clarificador de lo enchufado que está el portugués: a él no habrá que explicarle desde luego qué significa un Barcelona-Real Madrid.

"Pues a ver si se los van a meter", me dijo el otro día el Hacha Uría. "¿Cómo?", pregunté yo, "¿a qué te refieres?"... "Sí, sí", repitió Rubén, "que a ver si al final el Barcelona le va a meter ocho al Madrid"... Esto tiene una explicación y no es otra que Rubén, a quien quiero y respeto profesionalmente como a pocos, es colchonero hasta la médula aunque en el fondo, y a veces también en las formas, admire a Butragueño, Juanito y Raúl, del mismo modo que servidor hace la ola cuando se nombra a Gárate, Ayala o Pereira. Quiero decir que, aunque eso vaya claramente en detrimento del equipo colchonero, hace tiempo que el Real Madrid soporta con estoicismo la pinza "Barça-Atleti". Al Hacha le gustaría que el Barcelona le metiera ocho al Madrid para taparle la boca a Cristiano, pero él sabe que existen tantas posibilidades de que eso suceda como de que a mí me designen mañana Obispo de Carabayllo. El 29-N sí es definitivo... para el Barcelona. Por eso mismo Mourinho dice que no lo es.

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