El penúltimo raulista vivo

Drenthe y Kaká: vidas opuestas

La mala noticia para el Real es que Royston Drenthe (sí, el chico ese con rastas que parece un sin techo de la ciudad de Nueva York a puntito de asaltar el Atlantic Bank con una pistola de jabón, como Woody Allen en Toma el dinero y corre) amenaza con regresar a la capital de España siempre y cuando el Hércules no le pague lo que le debe. Drente, de rallyes por Alicante desde que el Madrid decidiera cederle al club que preside Valentín Botella, es uno de esos futbolistas con aparentemente todas las cualidades técnicas para triunfar pero a quien no acompaña para nada la "loca de la casa", que en el caso que nos ocupa deja en mantillas al mismísimo Psiquiátrico de Ciempozuelos. Antes, cuando Bernabéu, Calderón y Saporta, el Madrid tenía muy en cuenta esas cosas, y recientemente Florentino Pérez se desembarazó de Tristán, otro que iba para crack, por un motivo parecido, pero Drenthe al parecer se les coló y ahora, como decía al principio, amenaza con volver. Y esa es la mala noticia.

Si hubiera que escoger a un futbolista que represente justo lo contrario que Drenthe, el polo radicalmente opuesto del holandés, elegiría sin dudarlo a Ricardo Izecson dos Santos Leite, Kaká. También vuelve, pero su regreso es una magnífica noticia para un club que depositó grandes esperanzas en él y que, por unas cosas u otras, no se han podido ver materializadas. Kaká llegó en un momento complicado al Madrid, con evidentes problemas físicos y un Fútbol Club Barcelona absolutamente despendolado. Ha habido quien, sobre todo en los dos o tres últimos días, ha querido vincular su futuro deportivo al del Inter puesto que Leonardo, que le conoce bien, ha sido elegido para sustituir a Benítez en el banquillo nerazzurro. El problema es que Kaká costó un auténtico dineral que nadie estaría ahora dispuesto a pagar por él y que cualquier movimiento del Real Madrid en ese sentido sería interpretado inmediatamente como el reconocimiento explícito del fracaso más sonado desde el fiasco de Robert Prosinecki.

Para Mourinho, que ya ha marcado claramente su línea de comportamiento con la plantilla, no habrá "caso Drenthe", si es que Royston cumple finalmente su amenaza y viene a saltarse de nuevo los semáforos en rojo de Madrid, ni tampoco "caso Kaká". Si Botella no paga deberá hacerlo Pérez, y el chico extrovertido y rapero de las rastas ocupará un sitio en la grada hasta que lleguen los calores del mes de junio: entonces habrá que ver dónde se le coloca sin que rompa demasiados platos hasta que termine el añito de contrato que le queda. Y Kaká, por cierto, únicamente jugará si el entrenador considera que está en condiciones físicas y mentales de hacerlo. Leonardo ha zanjado la "serpiente invernal" al afirmar que su compatriota no se irá del Real hasta que lo haga bien aquí. Nada me haría más feliz porque Ricardo parece un buen chaval, de vida ordenada y comportamiento severo y profesional, aunque el reto se me antoja difícil y complicado. Aunque está claro que si hay alguien en el mundo capaz de devolverle a la vida es José Mourinho... ¿No resucitó a Marcelo?...

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