El penúltimo raulista vivo

¿Dónde estará el carro de Marco Asensio?

A raíz de las palabras de ayer de Marco Asensio que tanto han sorprendido y tan mal han sentado en el club, Miguel Mayoral ha confeccionado un once titular de leyendas del Real Madrid que sí tiraron del carro con la edad que hoy tiene el mallorquín, esto es 22 años: Casillas, Ramos, Sanchis, Hierro, Pirri, Camacho; Martín Vázquez, Seedorf, Marcelo; Raúl y Butragueño. Y seguro que se quedan fuera muchos, entre otros Míchel, de la misma generación que Butragueño y Sanchis y que, como sus compañeros, también subió al primer equipo a muy temprana edad y su presencia se dejó notar como lo habría hecho un auténtico terremoto. Esos futbolistas, y otros más, tiraron del carro del mejor club deportivo de la historia cuando, por motivos generacionales, les tocó hacerlo; y muchos otros más, con esa edad o más jovenes o más viejos, fueron incapaces de hacerlo, o bien porque el equipo les vino demasiado grande o bien por falta de carácter, y tuvieron que marcharse.

El asunto con Marco Asensio es que yo no creo en absoluto que carezca del carácter necesario para tirar de ese imaginario carro y, por supuesto, doy por hecho que tiene la calidad imprescindible para hacerlo, porque así lo ha demostrado ya en varias ocasiones. ¿Entonces? ¿A santo de qué sus palabras de ayer? ¿Error o señalamiento? ¿O simple aburrimiento? ¿O es que acaso Asensio se plantea en serio salir del Madrid la próxima temporada? La letra de Mi carro de Manolo Escobar dice así: "Mi carro me lo robaron, estando de romería. Mi carro me lo robaron, de noche cuando dormía". Así que al bueno de Manolo, que Dios tenga en su Gloria, no le robaron el carro por su poca capacidad para conducirlo, no, sino porque se descuidó: una vez se lo robaron estando de romería, o sea de fiesta, y otra vez se lo robaron mientras dormía, probablemente porque no lo aseguró o no se preocupó de esconderlo. Puede, y sólo digo que puede, no digo nada más, que a Asensio le haya pasado lo mismo que a Manolo Escobar y hoy no tenga carro del que tirar por parecidos motivos. Porque en el Real Madrid, querido Marco, todo el mundo está en la obligación de tirar permanentemente del carro, que es más liviano cuando la cuesta es hacia abajo y más pesado cuando la cuesta se empina.

Antes decía que en el club han sentado mal las palabras de Asensio y ahora hay que esperar hasta conocer si también han sentado mal en el vestuario. A Marco le pueden perdonar su pecadillo de imprudencia o, de lo contrario, le pueden devolver la pelota porque el señalamiento a los Ramos, Marcelo, Kroos, Bale, Benzema y compañía ha sido muy claro. Por otro lado, Asensio, que la temporada pasada reclamaba más minutos, los ha tenido todos con Lopetegui... y el carro ha ido hacia atrás. Sería también inteligente por su parte pensar por qué ahora, sin él en el equipo, el carro va hacia arriba. Supongo que cuando uno es presidente de los Estados Unidos de América tiene que tener claro que lo es durante las 24 horas del día y los 365 días al año. Quiero decir que si a Donald Trump le pillan a las 4 de la madrugada saliendo en calzoncillos a la puerta principal de la Casa Blanca, su foto saldrá a buen seguro publicada mañana en todos los periódicos del mundo, desde el alemán Berliner Zeitung hasta la brasileña La Gazeta do Povo pasando por La Crónica, Le Soir, Pravda, The Canadian Press, Time y La Stampa. Cuando uno es futbolista del Real Madrid pasa exactamente igual y si te pillan con un carro de menos te van a retratar. Pecado de juventud o recado a los veteranos, hoy Asensio no puede estar de ningún modo feliz. Recurre a Manolo Escobar, querido Marco, y pregúntatelo: ¿Dónde estará tu carro?

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