El penúltimo raulista vivo

Dieter, mándame una vacuna

Surrealista. Luis Aragonés jura por sus hijos que la bronca con Santiago Cañizares fue sólo una broma. De las imágenes que he podido presenciar del entrenamiento no se deduce que el seleccionador le estuviera contando un chiste al portero, pero, como él mismo nos dijo por la noche en "El Tirachinas", los periodistas tenemos dos opciones: creerle o no creerle. "Son las cosas de Luis", repiten machaconamente desde la concentración de Kamen. Joaquín, por ejemplo, afirma que si Luis te pega un cabezazo lo hará siempre desde el cariño más afectuoso. Vamos, al más puro estilo de Florentino Pérez. En cuanto a la reunión que protagonizó con todos los jugadores, Luis contó que simplemente quería explicarles la actitud que deben tener en un evento de estas características. Mal vamos si a uno sólo de los veintitrés futbolistas que están en Alemania hay que explicarles ahora qué significa y cómo se juega un Mundial.
 
Otra frase más de Luis: "Os he enseñado el traje, dejadme que yo elija la corbata"... ¡Y yo que pensaba que Luis era un Adán!... Ahora resulta que el seleccionador tiene un armario que para sí quisiera Imelda Marcos. La "corbata" podría ser Cesc, pero, si es verdad que Luis compró el traje hace tres meses, hay que reconocerle al seleccionador que nos lo ha ocultado muy bien durante todo este tiempo. A todos, también a los jugadores.
 
Y otra frase más, ésta pronunciada por Raúl: "Estoy vacunado contra las esquelas que aparecen a diario con mi nombre". Yo creo que no, que Raúl no está vacunado sino ciertamente cabreado con quienes llevan desgastándole desde septiembre de 2004. Y creo que lo han conseguido. Personalmente el debate me aburre un poco. Walter García, reconocido antimadridista y destacado miembro de la "Liga anti-Raulista", le preguntó a Luis si él visualizaba una alineación titular sin Raúl, y en "El Tirachinas" estalló la Guerra del Vietnam. La pregunta, profundamente capciosa, hirió al seleccionador nacional. Durante seis años Javier Clemente se convirtió en la diana contra la cual poder lanzar todos los dardos del Mundial. A Luis no le ha hecho falta. Aquí absolutamente todos los dardos van dirigidos contra el capitán. Puede que él esté vacunado, pero yo sin embargo no lo estoy. Y empiezo a notar el desgaste, qué quieren que les diga. No querría decepcionarte Dieter, pero tengo la intuición de que la "Liga anti Raulista" ya nos gana por 1-0... Mándame una vacuna, compañero.
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