El penúltimo raulista vivo

Costa es un brahmán, Arbeloa era un paria

Ya estamos bastante habituados a los clamorosos silencios de Vicente del Bosque. De hecho, y en vista de que el seleccionador no daba un paso en ese sentido, tuvieron que ser Xabi y Xavi los que anunciaran que dejaban la selección... porque ya no daban para más. No me cabe la menor duda de que si los futbolistas del Bayern y del Barça no hubieran dicho nada, ahora mismo estarían entrenando con el resto en la Ciudad del Fútbol de las Rozas. Para Del Bosque la mejor decisión es aquella que no se toma y la más perfecta aquella que, sin ser tomada, tiene el plus añadido de no molestar absolutamente a nadie. Una frase del maestro José María García define al Del Bosque seleccionador: "Ni una mala palabra ni una buena acción".

De hecho, y ahora que lo pienso, las únicas veces que Del Bosque se posicionó públicamente fue para criticar a José Mourinho cuando entrenaba al Real Madrid o para decir que no le gustaba la actitud de algunos internacionales del equipo merengue y destacadamente Álvaro Arbeloa, que luego se cayó de la lista de Xavi para el Mundial de Brasil. Es probable que esa mala conciencia que Vicente debe tener con el entrenador del Chelsea le haya gastado ahora, mucho tiempo después, una mala pasada y, para poder echarse la siesta sin que en sueños se le aparezca el portugués, haya dado por eso el pase pernocta telefónico a Costa, sentando otro precedente gravísimo de desigualdad en el equipo nacional.

¿Es Sergio Ramos quien debe poner los puntos sobre las íes ante semejante agravio comparativo?... Probablemente no; la reacción del defensa del Real Madrid puede generar un mal rollo importante en el vestuario cuando Costa vuelva, que volverá. Pero si no lo hace Ramos, si Ramos no agarra el toro por los cuernos, si Ramos no da un paso al frente, ¿quién lo va a hacer? ¿Del Bosque?... Del Bosque no hizo bien su trabajo al plegarse a las exigencias de Mourinho, que si lo hizo. La obligación del entrenador del Chelsea es pedir, pedir y pedir... para que al Chelsea le vaya bien; la obligación del entrenador de España es no dar, no dar y no dar... si cree que eso puede perjudicar a España. Pero que nadie se equivoque porque esto no es nuevo; hace muchísimo tiempo que Del Bosque dividió al equipo nacional en castas y Diego Costa ha sido, es y será decididamente un brahmán.

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